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Una ‘influencer’ china intenta comerse un pulpo vivo y terminó herida

La chica es una bloguera conocida con el apodo de 'Seaside', muy famosa en su país, sobre todo por el hecho de que se come marisco durante sus conexiones en directo en Internet
Imagen del trágico momento que sufrió la chica influencer | World Wide Leaks

 

Las tecnologías y creatividad para llegar a ser una joven mediática a veces llegan a niveles impensables que, al límite, pueden acabar en tragedia. Este es el caso de una ‘influencer’ muy conocida en China, con el apodo de 'Seaside', que se propuso comerse un pulpo vivo en plena conexión en directo por YouTube y no podrá olvidar el susto que le dio el animal.

Parecerá una estupidez, pero esta joven es famosa por comerse marisco a lo largo de sus conexiones en directo, tales como langostas o cangrejos. A diferencia de otros espectáculos, el pulpo fue más listo y se adelantó a la acción de la chica reaccionando de manera defensiva, momento en que la seguridad de la chica entró en peligro.

Al principio, la chica actúa muy natural, sonriente y todo, aunque tiene pulpo pegado en la cara. Sin embargo, llega un momento en que el animal se debe sentir devorado y actúa con agresividad, pellizcando los labios y las mejillas de la chica que, por suerte, mantiene los ojos fuera de los tentáculos.

Entre gritos y llantos, la protagonista vive momentos de mucho sufrimiento y confusión, y llega al final a liberarse del animal, pero con heridas evidentes y sangre provocadas por la acción del octópodo. Este es el famoso vídeo que ya ha dado la vuelta al mundo:

 

 

Habrá repetición del espectáculo

Después de esta dramática escena, la chica se atreve a proponerse en la siguiente conexión en directo, que intentará comerse de nuevo el pulpo. Tiempo después, le cayó una lluvia de comentarios contra la chica, de los internautas consideran que se ha merecido el sufrimiento.

Un vídeo que muestra desgraciadamente la superioridad que a veces nos creemos los humanos sobre el mundo animal, que cuando se expresa con su máxima agresividad puede llegar a ser peligroso, incluso mortal.