Graban a un frailecillo usando herramientas para el cuidado personal como los humanos

Un nuevo vídeo de esta pequeña ave marina rascándose con un palo amplía el abanico de especies inesperadas capaces de usar herramientas como los humanos
Son muchas las aves salvajes a las que se ha visto usando herramientas, pero nunca antes en la familia de las aves marinas | pixabay

La evolución es perfecta y nunca dejará de sorprendernos. Hasta hace bien poco pensábamos que los humanos eran los únicos seres que utilizaban herramientas, pero cada vez son más las numerosas investigaciones que demuestran que no somos únicos.

Esta vez ha sido el turno de los frailecillos, estas aves tan curiosas y bonitas que viven en el norte del Atlántico. El descubrimiento ha sido doble, ya que se ha podido observar a este animal, rascándose con la ayuda de un palo, en dos grupos distintos en territorios muy alejados.

La primera vez que se percató de este gesto poco convencional fue en 2014 por un equipo de la Universidad de Oxford en Gales. El frailecillo se llevó el palo hasta el agua y allí, mientras flotaba, usó la herramienta para rascarse el lomo.

Más recientemente, una cámara del Centro de Investigación de la Naturaleza del Sur de Islandia capturó este comportamiento en un frailecillo en una pequeña isla islandesa, aunque en este caso se rascaba el pecho, tal y como se puede ver en el vídeo. En ese momento, en 2018, esa población sufría una importante infestación de garrapatas, lo que pudo estar detrás de este gesto.

 

Movimientos intencionados

«Observamos el comportamiento dos veces en dos poblaciones diferentes, y ambas observaciones sugieren que el comportamiento fue intencionado. Los frailecillos no estaban recolectando material para el nido, doblaron la cabeza, apuntaron el palo hacia su cuerpo y lo movieron hacia sí mismos; esto sugiere que muy probablemente intentaban usarlo para rascarse», explica Annette Fayet, investigadora de la Universidad de Oxford y autora principal de este estudio que publica PNAS.

Fayet considera probable que este comportamiento apareciera por casualidad, pero dada su utilidad pudo extenderse más tarde a otras aves o volverse más común. «Actualmente el comportamiento es raro, pero esto no niega su existencia o importancia», añade, en referencia a otros muchos ejemplos de uso de herramientas en otras especies que son ‘casuales’ porque no son realizados por cada individuo en una población.

«Saber en qué condiciones el comportamiento podría volverse más común nos ayudará a comprender qué impulsa la aparición del uso de herramientas en animales: por ejemplo, temporadas en las que los parásitos son particularmente frecuentes», como el año pasado en esa comunidad islandesa.

 

Complejidad en relaciones

«Los comportamientos que parecen extraordinarios o inteligentes pueden surgir de procesos simples o reflejos. Por eso es tan interesante este descubrimiento, porque de confirmarse estaríamos hablando del uso de herramientas con un propósito que solo se había observado en grandes simios y elefantes, dos de las mayores inteligencias del planeta», añade Fayet.

Son muchas las aves salvajes a las que se ha visto usando herramientas, como los inteligentísimos córvidos, pero nunca antes en la familia de las aves marinas. Además, nunca antes se había visto a un ave salvaje usar herramientas para el cuidado personal, porque generalmente se emplean para alimentarse.

La inteligencia animal aplicada a utensilios se disemina poco a poco por toda la fauna y con fines más inesperados. «Parece que para las aves es la calidad de las relaciones, y no la cantidad, lo que demanda una mayor capacidad intelectual», concluye Fayet.