Esta es la mejor fotografía de la superficie del Sol jamás tomada

El mayor telescopio solar ha tomado las imágenes más detalladas de la superficie del sol hasta la fecha, pudiendo observar como se mueve el calor des de su interior

Las primeras imágenes del Telescopio Solar Daniel K. Inouye (DKIST) en Hawái, revelan detalles sin precedentes de la superficie del Sol, permitiendo una nueva era de la ciencia solar y un salto adelante en la comprensión del sol y sus impactos en nuestro planeta.

DKIST es el telescopio solar más grande del mundo y, el pasado 10 de diciembre, logró la foto en mayor resolución del Sol, que acaba de ser presentada al público. «Ahorapodemos ver los pequeños detalles del objeto más grande de nuestro sistema solar», señala Thomas Rimmele, director del observatorio solar sobre la imagen, capturada cuando los astrónomos pusieron a prueba los equipos ópticos.

Las imágenes muestran un patrón de plasma turbulento ‘hirviendo’ que cubre todo el Sol. Las estructuras en forma de células, cada una de un tamaño mayor que el de España, son la firma de movimientos violentos que transportan el calor desde el interior del Sol hasta su superficie.

Ese plasma solar caliente se eleva en los centros brillantes de las ‘células’, se enfría y los contornos oscuros son donde se está hundiendo de nuevo en el Sol, en un proceso conocido como convección.

 

 

Nuestra estrella

 El Sol es ungigantesco reactor nuclear que quema alrededor de 5 millones de toneladas de combustible de hidrógeno por segundo. Lo ha estado haciendo durante aproximadamente 5.000 millones de años y continuará durante los otros 4.500 millones de años de su vida. Toda esa energía irradia al espacio en todas las direcciones, y la pequeña fracción que llega a la Tierra hace posible la vida. 

La actividad en el Sol, conocida como clima espacial, puede afectar a la Tierra. Las erupciones magnéticas en el Sol tienen su efecto en el transporte aéreo, y pueden interrumpir las comunicaciones por satélite y las redes eléctricas, causando apagones y afectando a tecnologías como el GPS.

«En la Tierra, podemos predecir si va a llover casi en cualquier parte del mundo con mucha precisión, y el clima espacial todavía no está en ese punto», señala Matt Mountain, presidente de la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía, que administra el Telescopio Solar Inouye.

«Lo que necesitamos es comprender la física subyacente detrás del clima espacial, y esto comienza en el sol, que es lo que el Telescopio Solar Inouye estudiará en las próximas décadas», añade Matt Mountain.



Comentarios

envía el comentario