El conejo, «en peligro» en España

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza evalúa el estado global de la especie e informa que tras una dura epidemia su población ha caído un 70%
El apreciado conejo está desapareciendo de nuestra tierra y ya es una especie en peligro de extinción | Archivo

La población del conejo europeo está menguando preocupadamente en los campos españoles, cada vez cuesta más ver saltar y correr este preciado animal. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ha actualizado la Lista Roja de Especies Amenazadas con la nueva situación del conejo, en 2008 se consideraba una especie ‘casi amenazada’ y ahora dictamina que está «en peligro de extinción».

La UICN explica en un informe que «aunque los conejos europeos están muy extendidos la especie experimenta un declive suficiente en sus áreas de distribución natural, es decir, España, Portugal o sur de Francia, como para agravar su calificación». El nuevo estado de la especie es difícil en esas zonas donde es autóctono.

El conejo silvestre desarrolla un ritmo de reproducción muy alto, pero esa capacidad de multiplicarse no ha podido compensar la introducción humana de enfermedades víricas contra la especie (la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica) ni la degradación de su hábitat por la agricultura.

 

Efectos de la caída de la especie

El empeoramiento se debe a «un nuevo episodio de enfermedad hemorrágica ha provocado la disminución de las poblaciones hasta el 70%», que puede traducirse más adelante en una revisión de la especie en España. Hasta ahora, mientras la UICN calificaba esta variedad como «casi amenazada», en España era una especie «vulnerable». La especie ha sido objeto en 30 años de diversos programas de recuperación que, de momento, no han conseguido revertir la caída del conejo de monte.

La desaparición del conejo desencadena una serie de problemas ambientales. Es una presa fundamental para depredadores ibéricos en grave peligro como son el lince y el águila imperial. Pero hasta otras 40 especies se alimentan normalmente de conejos. El declive del conejo arrastra a muchos otros niveles de los ecosistemas. Además, los expertos consideran que tiene un papel fundamental en el medio natural, pues su actividad modifica el entorno y la disponibilidad de recursos.