Chimpancés musicales que siguen el ritmo de la música con las manos y pies y cantan

Los primates fueron grabados en vídeo tras observar como daban palmadas, seguían la música con los pies y también cantaban cuando escuchaban una música de piano
Los chimpancés machos hacen movimientos rítmicos más prolongados que las hembras | pixabay

Por primera vez se ha observado un comportamiento musical único entre los animales, tras grabar a un grupo de chimpancés escuchando música de piano y seguir el ritmo con el cuerpo, las palmas de las manos y los pies, y cantar.

Estos resultados fueron presentados este lunes en el Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) por los investigadores Yuko Hattori y Masaki Tomonaga. «La música y la danza son universales entre las culturas humanas y tienen una historia antigua», señaló el estudio, que relaciona que existe una raíz común de la danza entre los ancestros de chimpancés y humanos.

Desde muy temprana edad los humanos incurren espontáneamente en movimientos al escuchar la música, y más adelante esta acción se sincroniza de manera más precisa con el pulso de la música. «Una característica de la música es su influencia fuerte en los movimientos», añade el estudio.

Según los investigadores, esta respuesta es más común en contextos sociales, lo cual sugiere que la avanzada habilidad rítmica de los humanos puede haber sido seleccionada, en la evolución, para la coordinación entre varios individuos. Es probable que el efecto del sonido al inducir movimientos rítmicos haya existido en el ancestro común de chimpancés y humanos hace seis millones de años.

 

 

Los machos son más danzarines

Estudios anteriores se comprobó que los chimpancés machos hacen movimientos rítmicos más prolongados que las hembras durante las ‘danzas de la lluvia’, cuando escuchan el sonido del comienzo de la lluvia.

El reciente estudio encontró que los machos también prefieren gesticular más movimientos e incluso cantar que las hembras. Es por eso que los científicos consideran que estos animales son candidatos ideales para comprender los orígenes en la evolución de la habilidad humana para la música porque son los parientes vivos más cercanos de los humanos.

 

¡Que no pare la fiesta!

Para sus investigaciones, los científicos en Kyoto expusieron a siete chimpancés a seis sesiones de música de piano de dos minutos cada una, con diferentes tempos, durante seis días. En respuesta a los estímulos auditivos, los chimpancés a menudo movieron el cuerpo de manera rítmica y a veces marcaron el ritmo con las palmas o con las plantas de sus pies sobre el suelo.

Otro experimento se enfocó en el animal que había mostrado más respuesta a los estímulos auditivos. Tanto los ritmos al azar como los regulares indujeron movimientos de cuerpo en el chimpancé y el tempo del animal cuando estaba erguido sobre sus dos patas y no cuando estaba en la posición cuadrúpeda.

Este chimpancé, además, permaneció en el área de los sonidos más tiempo cuando había música que cuando no la había, por lo cual los investigadores concluyeron de que el animal buscaba el estímulo auditivo.