Cambio climático: el 20% de la población mundial en riesgo por la falta de agua potable

En un estudio científico, los investigadores han evaluado y clasificado la importancia de las regiones montañosas o ‘torres de agua’ de la Tierra para la vida humana
La sequía es uno de los graves problemas del cambio climático | Twitter

Los grandes glaciares de la Tierra, sin contar los polos, se encuentran en las regiones montañosas que, gracias a su altitud, permiten que el agua se conserve como hielo y así almacenar grandes cantidades de agua durante todo el año. De este modo, el deshielo en estos puntos permite, de manera controlada, que las principales poblaciones de estas regiones se puedan abastecer de manera continua de agua.

Por ejemplo, la cuenca del río Indo, que se alimenta de las regiones del Himalaya, el Karakoram, el Hindú Kush y el Ladakh, es la unidad de almacenamiento más importante del planeta. Sus aguas producidas a gran altura por la lluvia y la nieve, y drenando de lagos y glaciares, sostienen a más de 200 millones de personas asentadas en partes de Afganistán, China, Pakistán y la India.

 

 

De un total de 78 ‘torres de agua’ como la de la cuenca Indo, esta es la más vulnerable de la lista. Actualmente está sujeta a una variedad de presiones y se prevé que vayan a más. Entre estas presiones se encuentra la de una demanda cada vez mayor de agua potable, sobre todo por un incremento en el riego y el destinado a la industria. Esto provocará que en un futuro haya problemas de restricción en el suministro.

Esto último incluirá tensiones geopolíticas, dado que el río Indu cruza varias fronteras nacionales, pero la amenaza más obvia es el cambio climático. Un mundo en calentamiento interrumpirá los patrones de precipitación y despojará a los glaciares de su capacidad de almacenamiento.

 

 

Guerras y cambio climático

El crecimiento de la población en Asia será mucho mayor que en Europa, incrementando de manera sustancial la demanda de agua futura.  «Si, básicamente, la demanda es mayor pero la oferta disminuye, entonces realmente tenemos un problema», dijo el miembro del equipo de investigación, el doctor Tobias Bolch, de la Universidad de St. Andrews en Reino Unido, que acaba de publicar sus resultados en la revista ‘Nature’.

Un ejemplo muy claro se encuentra en las cuencas de los ríos Amu Darya y Syr Darya. Sus aguas, que nuevamente provienen de los glaciares de alta montaña, atraviesan áreas de baja precipitación donde existe una intensa competencia para la agricultura. El tamaño reducido del Mar de Aral, que ambos ríos lo alimentan, es evidencia de esto.

 

 

«Creo que cuando hablamos sobre el cambio climático y la pérdida de hielo, gran parte de la narrativa ha sido sobre el aumento del nivel del mar. Pero en realidad, durante los próximos 100 años, el cambio climático afectará el agua potable para las personas, para la energía, para la agricultura…», comenta el Bethan Davies, miembro del equipo de la investigación.

«Y en caso de estas torres, estamos hablando del suministro de alrededor de 1.900 millones de personas. Eso es más del 20% de la población. Necesitamos adoptar estrategias de mitigación urgentes o nos enfrentaremos a una grave escasez de agua», concluye.