La lección moral de una joven con un hombre que se ha dado en el metro de Madrid

No dudó en compartir esta gran lección de moral y en pocas horas tuvo más de 8,200 'me gusta' en Twitter
La hermosa historia ha ocurrido en el metro de Madrid | España Diario

 

«Me ha pasado lo más bonito que te puede pasar», así describía lo sucedido, Paloma, una joven estudiante que fue protagonista de una de las historias más enternecedoras que leerás estos días y que, en pocas horas, tuvo más de 8,200 'me gusta' en Twitter, red social por la que no dudó en compartir esta gran lección de moral.

El pasado domingo Paloma se encontraba viajando en uno de los vagones del metro de la línea 10 de Madrid, cuando vio subirse a un hombre pidiendo dinero a cambio de una serie de libros, entre ellos, libros infantiles, lo que llamó la atención de ella.

«Casi nadie en el vagón estaba prestándole atención, como suele ser habitual... Yo al principio iba con los cascos y tampoco le estaba escuchando» aclara.

Cambiaba o regalaba libros

El hombre pedía dinero a cambio de libros suyos para poder pagar la luz de su casa. Cuando Paloma se dio cuenta de esto, se quitó los casos y empezó a prestar atención a lo que decía. «Quien no tenía dinero pero quería un libro, el señor te lo daba sin pedir nada a cambio», explica. Este le pareció un gesto tan bonito que no dudó en darle un euro que tenía en la cartera.

«Cuando se ha girado para darme las gracias he visto un libro que tenía igual cuando era pequeña y me ha traído un montón de recuerdos», cuenta emocionada.

El señor se percató de ello y se lo ofreció a Paloma. Ella preguntó por el origen del libro a lo que el señor le contó que era el favorito de su hija de 7 años. Esto emocionó mucho a Paloma.

La joven mostró su generosidad con una persona desfavorecida | España Diario

 

«Al oír eso se me ha removido algo por dentro. Le he preguntado que cuanto costaba. Me dice que 5 euros. He sacado la cartera y se lo he dado». 

Cuando el señor procedía a entregarle el libro ella le paró y le dijo sin pensar:

«Toma, es para ti. Pero léeselo a tu hija esta noche y prométeme que lo vas a dar por vendido y no se lo darás a nadie».

El señor, enormemente agradecido, se puso a llorar y le dio un abrazo a Paloma quien tampoco pudo contener las lágrimas. Una escena que tuvo a medio vagón conmocionado. El hombre se despidió de la chica como pudo;

«Se ha ido llorando y desde el andén me mira y me dice: 'Que Dios te bendiga siempre'». 

Al salir, una señora mayor quiso poner su granito de arena a esta bella historia dedicándole unas palabras a nuestra protagonista: 

«Me toca en la espalda. Me giro con los ojos todavía llorosos y me dice: 'Los jóvenes demostráis a los adultos que se equivocan todos los días'».