La menor agredida en un instituto de Madrid: «Tenía miedo y no salía de casa»

La joven agredida habría sufrido la agresión a raíz de mantener una relación sentimental con el ex de una de las agresoras
Imagen de la agresión, que fue grabada por móvil | ABC

 

Este pasado día 23 de septiembre, conocíamos una agresión a una menor de 14 años por parte de otras menores a la salida del centro escolar madrileño IES Francisco de Quevedo, en el barrio de San Blas.

Los investigadores han detenido y puesto a disposición de la Fiscalía de menores a las dos presuntas autoras de la agresión. Se les acusa de un delito de lesiones, además, también se estudia si acusar a la persona que grabó la escena y la compartió en la red.

La víctima era nueva en el centro escolar y cursa 2º de la ESO. A la salida la estaban esperando dos menores de su misma edad que, al parecer, se conocían todas entre ellas. Las agresoras estudian en un colegio muy cercano al Francisco de Quevedo, el IES de Simancas.

Los celos

Tras esperarla a la salida del instituto, las dos agresoras zarandearon a la víctima y comenzaron a insultarla. El motivo, por lo que se ha podido saber, habrían sido los celos de una de las agresoras hacia la víctima, pues ésta última estaría llevando una relación sentimental con la ex pareja de una de las agresoras, de etnia gitana. Así, la venganza aparece como posible móvil de la agresión, según ha publicado el diario 'ABC'.

Mientras la agresión se realizaba, muchos jóvenes rodearon a las protagonistas con un corro y, lejos de impedir la agresión, se dedicaban a grabar en sus teléfonos el suceso. Los investigadores han preguntado a los posibles testigos, los cuales han declarado que muchas de esas personas acompañaban a las agresoras. «Fue una encerrona», han dicho algunos de los testigos.

Durante la agresión, la víctima empezó a sangrar por varias partes de su cuerpo, entre ellas la cara, la nariz y la frente. «Le arrancaron el piercing», dijo una joven. Tras acabar la agresión y poder levantarse, la víctima se dirigió al centro a pedir ayuda.

La madre de la víctima ha declarado que: «Se encuentra mal. Apenas puede hablar por la operación. Tenía mucho miedo cuando se enteró de que la otra chica la buscaba porque le habían dicho que estaba saliendo con su ex».

«La agresora le dijo que solo quería hablar. Mi ‘hermana’ se sentía impotente porque dos semanas antes fueron un montón al portal de casa  pegarla. No pasó nada porque estaban mis padres. Ella temía que si pedía ayuda fuera peor y acudiesen más. Por eso no salía de casa. Y al final, mira: acabó pasando, fueron al instituto y la acorralaron pero solo la pegó una, la del exnovio», recalcaba una amiga de la agredida.