Leandro, el «carnicero tatuador» que descuartizó y quemó a su amiga de 18 años

Era satanista y en su chalé ocupado se encontraron muchas armas
Leandro Matías, a la izquierda la imagen | Cedida

Como pasara hace unos meses, con el conocido como 'descuartizador del taper', la comunidad de Madrid vuelve a estar en shock tras otro macabro asesinato, en esta ocasión en Valdemoro. El homicida en esta ocasión se trata de Leandro Matías B., un joven colombiano de 27 años que en sus redes sociales se hacía llamar el «carnicero tatuador» y que mató y descuartizó a una joven de 18 años, falta por determinar si amiga o amante, en su vivienda ocupada y quemó su cuerpo en una barbacoa

Des de 2014 ocupaba un chalé en esta localidad del sur de Madrid. Sus vecinos, según recoge 'El Mundo', dicen de el que era «introvertido y no daba problemas». Estos mismos confirman que tenía su centro de tatuajes en la casa, con el cual supuestamente se ganaba la vida, aunque el movimiento continuo «de muchos coches» les hacía sospechar que se dedicaban también al tráfico de drogas. 

Apasionado del cine de terror, las armas y la brujería

El material hallado en su casa y sus perfiles en redes dan una visión perfecta sobre su personalidad, que no parecía ser demasiado normal. Aficionado al gimnasio, en la vivienda un gran arsenal de armas como catanas o armas además de un gran número de carteles sobre Hannibal Lecter. Se especula que pudo guisar alguno de los miembros de la joven asesinada. 

También confesaba ser un amante de otras películas de terror como 'It', cuyo payaso habría tomado también como un referente. Los agentes que entraron en el chalé también se vieron impactados al descubrir que dentro había mucho material para realizar ritos satánicos y que se reunía con otros amantes de la brujería. 

Salía mucho humo de la casa

Horas antes que fuera detenido, una vecina le llamó la atención en dos ocasiones por la intensa humareda que salía de su casa, según explica 'ABC'. En primer término, el joven le aseguró que «estoy haciendo una barbacoa de carne y se me ha quemado». Era la una de la tarde del miércoles y los testigos decían que «el olor era espantoso, nauseabundo».

Pasaron las horas y, sobre las seis de la mañana, el humo volvió a hacer acto de presencia, siendo tan intenso que despertó a la vecina. Cuando le volvió a preguntar que pasaba, contestó: «Nada, que se me ha caído una colilla en una manta y está ardiendo». Le volvió a pedir que lo apagará y se lamentó: «No, si al final nos vas a prender fuego». Ella no sabía que presumiblemente lo que quemaba era el cuerpo de la chica, que apareció en parte carbonizado, pues también se deshizo de parte de él en varios contenedores. 

 

Comentarios
Toni
Cómo podía estar de ocupa desde 2014 y haber tenido ya otros problemas......y ahora k está loco..