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Juanín llevó a cabo su venganza al disparar contra sus cuñadas y su suegra en Aranjuez (Madrid)

Los vecinos no se creían que hubiera reaccionado así | Una de las cuñadas falleció de manera inmediata
El autor de los disparos acabó entregándose tras haberse atrincherado antes | España Diario

 

Tras los sucesos cometidos en la calle Victoria Kamhi de Aranjuez, los vecinos y el ambiente se ha contagiado de pena. El domingo por la noche un hombre, Juanín, acabó detenido tras haber disparado contra tres mujeres desde el balcón de la vivienda de sus padres, donde se encontraba tras estar inmerso en el divorcio con su mujer. Así, varios vecinos fueron testigos de cómo recibía Lissete, cuñada de Juanín, el impacto de bala y caía al suelo, ya sin vida.

Tras caer Lissete al suelo, se sucedieron disparos contra otras dos mujeres, otra cuñada de Juanín, Montse y su suegra Consuelo. Las dos mujeres recibieron heridas, con lo que se avisó a los agentes de seguridad y de emergencias. Juanín optó por atrincherarse en la vivienda de sus padres, hasta que finalmente la policía nacional acabó por convencerle de que se entregara.

Lissete ha fallecido a causa de los impactos de bala, mientras que Montse se encuentra en dependencias médicas en situación de coma inducido. Consuelo, la suegra del agresor, también se encuentra herida, pero su vida no corre peligro.

Según la versión de los que conocen la zona, Juanín había iniciado hacía poco tiempo el proceso de divorcio con su mujer, hermana e hija de las víctimas. Así, Juanín abandonó el hogar familiar, que compartía con su mujer y cinco hijos, para ir a casa de sus padres. Casualmente, la vivienda de la suegra de Juanín, Consuelo, se sitúa prácticamente enfrente de la de sus padres. Por lo que parece, el domingo pasado, Lissete y Montse se dirigían a casa de su madre cuando se inició la discusión entre el agresor, en el balcón y las víctimas, a nivel del suelo.

La disputa

«Yo al principio pensé que se trataban de petardos, hasta que me asomé y vi que estaba Lissete con los brazos en alto gritándole algo a Juanín y entonces él pegó un tiro», dice una vecina.

Las primeras hipótesis barajan la posibilidad de que Juanín empezara a increparlas cuando las vio pasar por la zona desde el balcón en el que se hallaba. Piensan que podría haber increpado a las víctimas para hacer daño a su mujer, como venganza.

Juanín, de etnia gitana, no tenía trabajo conocido. En su historial policial aparece que ha mantenido relación con estupefacientes, armas y por tráfico de drogas.