La hija de la primera víctima de Juanjo, el trabajador del Hospital de Alcorcón: «Este señor disfruta matando»

No se explica como tras sus dos asesinatos pudo volver a trabajar en un hospital
Juanjo durante su detención en 1997 | Atlas

 

El personal del Hospital de Alcorcón siguen sobrecogidos. Nada hacía presagiar que uno de los trabajadores del servicio de lavandería intentaría acabar con la vida de una de las pacientes, de 83 años, asfixiándola con una almohada.

Los hechos sucedieron este sábado pasadas las siete de la mañana. Juan José Fernández González, de 49 años acaba de empezar su turno y entró en una de las habitaciones de traumatología. Fue allí donde tuvo nuevamente el impulso de volver a matar. Y es que lo que no sabían sus compañeros es que Juanjo, ya había sido detenido por dos asesinatos similares en 1997, por los que solo estuvo 10 años ingresado en un psiquiátrico, tras ser diagnosticado con una esquizofrenia

La hija de la primera víctima se lo esperaba

Su primera víctima fue Valeriana de la Fuente. Esta mujer de 82 años estaba ingresada en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Sobre las 6 de la mañana del 20 de diciembre, el que sería su asesino aprovechó la falta de seguridad por unas obras para colarse en el centro. Una vez en la cuarta planta, entró en la habitación de la anciana y la asfixió. 

No tardó en ser detenido e ingresar en el antiguo penitenciario de Carabanchel. Dentro de prisión, pasados dos días, acabó matando a un compañero, Guillermo Merino de 44 años, de la misma manera.  Su trastorno mental incitó a un juez a absolverlo y a decretar su internamiento en un psiquiátrico de Alicante. Esto no evitaría que años después volviera actuar, tal y como temía la hija de la primera víctima. 

La hija de Valeriana comentaba al programa 'Cuatro al día' no estaba sorprendida por el nuevo intento de asesinato de Juanjo pues «es un señor que disfruta matando, que su trabajo es matar». Paloma lamentaba el hecho que si «tiene una enfermedad mental como es la esquizofrenia, ¿qué hace trabajando en un lugar público?»

¿Fallos en su contratación?

La pregunta que se hacía Palomas es una de las preguntas que se tendrán que responder en la investigación. El detenido trabajaba en el hospital madrileño subcontratado por Ilunion, una empresa de la Fundación ONCE para integrar laboralmente a personas con discapacidad o diversidad funcional. 

La compañía si tenía conocimiento de que era esquizofrénico, en cambio, en ningún momento se le habían comunicado sus antecedentes penales, según confirmarían fuentes judiciales recogidas por 'El Español'. En este mismo medio, la abogada de Juanjo lamenta la falta de seguridad en zonas sensibles del hospital, asegurando que «se podía haber evitado».

En las próximas semanas se tendrá que decidir si en esta ocasión, Juanjo sí es imputable por intento de asesinato. Además habrá que ver si se tienen que exigir responsabilidades, si se llega a la conclusión que no estaba preparado para trabajar en un sitio así

 

Comentarios
Mary Lopez
Ese individuo no tendría que estar en la calle con tanta libertad. Es un hombre que está metalmente grave. Dejadle ya en un psiquiátrico de por vida encerrado con camisa era fuerza y cadenas. No es apto para vivir en sociedad. He dicho.
emilia
Estas personas no se recuperan nunca es Un grave imprudencia dejarlos salir. Tarde o temprano vuelven a matar.