El clan de Los Gordos vuelve a hacerse con el mercado de la droga en Moratalaz

El clan fue desmantelado en 2012, pero varios miembros y cabecillas ya han cumplido condena
El Bola, uno de los cabecillas del clan de Los Gordos | Youtube

Los vecinos de la Cañada Real en Moratalaz han aprendido a convivir con el miedo. El clan de Los Gordos, desmantelado hace siete años, ha vuelto al barrio para retomar el negocio de la droga, un negocio abierto las 24 horas y que afecta la convivencia de los vecinos, quienes apenas se atreven a hablar con los pocos medios que se acercan a la zona.

En mayo de 2012, la policía pensó que había asestado el golpe de gracia al clan con la detención de Juan José Herández y Adela Motos, matrimonio y máximos responsables del clan que gestionaba el mayor mercado de droga en España. Aunque ya se encontraban en prisión por un delito de tráfico de drogas, ambos fueron condenados a 19 años y tres meses de cárcel. Ricardo Hernández Motos alias ‘El Bola’, el hijo de ambos, fue condenado a 10 años.

Un año después, en noviembre de 2013, 20 miembros más de la familia fueron arrestados, lo que logró traer la paz en Moratalaz durante algún tiempo. No obstante, ninguno de ellos llegó a cumplir su condena íntegra, pronto obtuvieron el tercer grado y empezaron a reactivar el negocio.

Detención de 'El Bola', huído tras la detención de sus padres | EFE

Los Gordos vuelven a la Cañada Real

Los investigadores no tienen pruebas sólidas, pero sospechan que varios miembros del clan vuelven a estar en activo. Según fuentes consultadas por ‘La Razón’, algunos cabecillas tienen una propiedad en el Ensanche de Vallecas, lugar al que acuden de forma asidua para «trabajar».

Ya son varias las denuncias que han interpuesto los vecinos en los últimos meses. Según algunos residentes, miembros del clan campan a sus anchas por la cañada e incluso controlan el acceso a los edificios, estableciendo sus propios búnkeres y puntos de venta abiertos de día y de noche. Uno de los puntos calientes es un sexto piso donde, según varios testimonios, habrían instalado una puerta blindada con mirilla y pinchos en el interior.

Varios cabecillas del clan de Los Gordos fueron juzgados hace siete años | Europa Press

La Policía Nacional y Municipal son conscientes de este problema y han abierto la correspondiente investigación sobre actividad ilícita y tráfico de drogas, pero por el momento no han actuado de forma contundente. Mientras tanto, los vecinos de la Cañada viven atemorizados por «miedo a lo que se puedan encontrar en el portal o que le roben por la zona».

Varios vídeos difundidos en los últimos meses demuestran que, lejos de esconderse, miembros del clan organizan fiestas para celebrar la llegada de cabecillas y familiares que salen de prisión. «Es una situación límite», sentencia un vecino.