Aitor, el joven que falleció ahogado tras negarle ayuda el médico del 112: «Sí, respira. Venga. Hasta luego»

Tardaron 23 minutos en llegar al domicilio del joven
Aitor no recibió la atención necesaria según la opinión de los padres | Cedida

Aitor, el hijo de Carmen, se estaba ahogando en su casa por lo que la madre cogió el teléfono y marcó el número de emergencias, el 112. Mientras, Aitor caía desplomado al suelo a causa del ahogamiento que estaba sufriendo. El médico, al otro lado del teléfono, le pidió a Carmen que se pusiese su hijo al teléfono, tras lo cual el sanitario habló con el joven, que seguía ahogándose. «Señora su hijo está perfectamente. El dirá lo que quiera», le dijo el médico una vez Carme recuperó el auricular. Pocos días después falleció Aitor, de 23 años.

Tras las respuestas del médico del 112, el joven entró en muerte cerebral y falleció a los pocos días en un centro médico. Aitor falleció a causa de un trombo en el pulmón, lo que le ocasionó el ahogamiento.

Los padres del joven fallecido reclaman 175.000€ como indemnización a la Comunidad de Madrid, de la cual depende el Summa 112. En cambio, la Comunidad piensa que no existe ningún tipo de negligencia y se ha negado a «asumir su responsabilidad», como tampoco cree que deba identificar al médico que atendió la llamada de la familia.

El médico que atendió a Carmen

Casi dos años son los que llevan luchando por hacer justicia los padres de Aitor, Carmen y Bartolomé. Tras comprobar cómo se desplomaba, Carmen llamó al 112. El médico le dijo que necesitaba hablar con su hijo, a lo que ella respondió: «¡Pero es que se está ahogando! ¿No le digo que se está ahogando?». «Pásemelo. ¿Si estuvieran en un hospital le tendría que atender un médico o no?», respondió el sanitario.

Precisamente esa llamada fue la que inició el procedimiento contra el 112. De hecho, al principio, no le llegaron los audios al abogado de la familia, sino que les dieron las transcripciones.

Casi dos años después llegaron los audios demandados por la familia como prueba. El abogado de la familia, Carlos Sardinero, ha dicho que: «Son muy impactantes, tremendos, tanto que los padre no han podido ni escucharlos de nuevo», según ha manifestado en ‘El Español’.

La transcripción de la llamada

- Madre: Mire, es que se ha levantado el chico y se ha mareado al levantarse. Yo estaba en la cocina y le he sentido caerse

- Médico: Sí

- Madre: Y entonces un sudor enorme... Ahora se ha quedado más bien frío, pero con un sudor enorme.

- Médico: ¿Él está en tratamiento de algo?

- Madre: No, no.

- Médico: Ha tenido un síncope entonces.

- Madre: Y está como, como... Dice que no puede respirar.

- Médico: Vale. Pásemelo al teléfono, por favor.

- Madre: A quién: ¿al chico?

- Médico: Claro.

- Madre: No puedo, no puedo.

- Médico: Es que tiene que hablar con el médico. ¿No tiene un móvil, y la llamo yo?

- Madre: ¡Si él no puede, si él está en la...!

- Médico: Señora, si estuviera en el hospital ahora mismo un médico allí, ¿tendrá que hablar con él o no?

- Madre: Bueno, pero usted...

- Médico: Da igual que sea por teléfono o lo que sea, tiene que hablar con el médico.

- Madre: Él dice que no puede respirar y que...

- Médico: Bueno, ya, pero yo necesito evaluarlo. Señora, porque él puede necesitar una UVI, puede necesitar un ingreso hospitalario o puede necesitar un médico...

- Madre: Mira, que dice el médico que tienes que hablar con él, que a ver lo que te pasa...

- Médico: Dígame, qué te ocurre, cuéntame un poquito.

- Aitor: Me ahogo...

- Médico: Yo no te escucho que te ahogues. ¿Has estado nervioso o algo?

- Aitor: No

- Médico: Entonces, ¿estás en tratamiento de alguna cosa?

- Aitor: No puedo.. Me ahogo...

- Médico: A ver, pásame a tu mamá.

- Aitor: No puedo...

- Médico: Pásame a tu mamá.

- Madre: Mire usted como está.

- Médico: No, respira perfectamente. ¿Está a tratamiento psiquiátrico de algo?

- Madre: No, no, de nada

- Médico: ¿De nada? ¿Ha tomado alguna...?

- Madre: No, mire, si ayer ni salió ni nada, estuvo aquí en casa metido todo el día...

- Médico: Bueno, irá un médico a verlo y tendrá lo que sea, no lo sé, pero ¿no puede ser que haya tomado algo?

- Madre: No, no...

- Médico: ¿Algún medicamento o algo?

- Madre: No.

- Médico: Pues respira perfectamente, ¿eh? Que respira perfectamente...

- Madre: Pues él dice que no puede respirar.

- Médico: Él dice lo que quiera, pero respira perfectamente porque habla perfectamente, ¿vale?

- Madre: Pues mire usted yo no sé lo que...

- Médico: Bueno, irá un médico a verlo, pero él sí respira...

- Madre: Yo no sé...

- Médico: Sí, respira. Venga. Hasta luego. Parece más bien que está tocado de algo. No sé. Vamos a ir a verlo. Venga, hasta ahora.

23 minutos

Los sanitarios tardaron 23 minutos en llegar a la vivienda de la localidad de Navalcarnero en la que se hallaba Aitor. La acusación está segura de que lo que provocó la muerte del joven no fue el trombo, sino que fueron los 23 minutos en muerte cerebral que pasó el fallecido en su cuarto antes de que se personaran las asistencias y lo trasladaran a un hospital.

Además, también han demandado a la Comunidad de Madrid, ya que piensan que el procedimiento no se ha llevado a cabo de manera correcta, tal y como defienden desde la Administración autonómica.

Aitor fue al médico algunas veces anteriores al suceso en relación a unos dolores que decía sufrir en un costado. Estuvo ingresado y tras decirle que «era un dolor mecánico», le dieron el alta.

La familia defiende la mala gestión desde el inicio de la situación de emergencia, por ello reclama la cantidad de 175.000€ por el fallecimiento de su hijo.