El exceso de detallismo, los repentinos cambios de humor y una inexplicable felicidad entre los seis signos de una infidelidad

Son algunas de las conclusiones a las que han llegado diversos estudios sobre la infidelidad

 

Los hombres son más infieles que las mujeres
Los hombres son más infieles que las mujeres | Cedida

 

Como informa ‘El Confidencial’, los diversos estudios sobre la infidelidad han llegado a una especie de consenso universal sobre una serie de cuestiones específicas. Los estudios, en términos generales tratan de ahondar en cuestiones como las motivaciones, la propensión por nacionalidad, por etnia y por género, entre otras cuestiones. Los estudios apostillan que en los últimos 20 años el sexo ha cambiado desde diversos prismas, tanto desde su concepción, como las reacciones que suscita y la forma en que se procesa el engaño. Una encuesta realizada en 1995 por el Centro de Investigaciones Sociológicas reveló en su momento que solo un 15% de los hombres y un 3% de las mujeres eran infieles. La misma encuesta se repitió en 2008, y el porcentaje de infidelidad había subido de forma considerable: un 26,8% de los hombres y un 8,2% de las mujeres habían engañado a sus parejas.


Ashley Madison, un portal para personas casadas que quieren ser infieles, «España es el país más infiel de Europa». Ello se ratifica al observarse los ránkings mundiales en los que España ocupa el quinto lugar, solo por detrás de Canadá, Estados Unidos, Brasil y Australia. Sin embargo, ¿Cuáles son las señales para detectar si una persona está siendo infiel? Los expertos de varios de estos estudios han detectado 6 indicadores de riesgo que deberían tenerse en cuenta, estos son los siguientes:

 

Falta de apetito sexual. En las mujeres es algo relativamente más frecuente y no siempre implica la posibilidad de una infidelidad, sin embargo, la falta de interés en el sexo puede remitir a una pérdida de deseo y atracción, o bien, a que la otra persona ya se siente satisfecha, presumiblemente con otra persona. En el caso de las mujeres, además, como señala la ‘Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism’, la excitación no es solo una cuestión hormonal sino que se necesitan ciertos elementos de estabilidad emocional.

 

Mayor acercamiento con el otro sexo. Generalmente se da más en las mujeres y consiste en que, cuando acabas de tener sexo, eres más abierto a relacionarte con personas del sexo opuesto. Las mujeres son mucho más atrevidas en este aspecto y se interesan más en los hombres cuando más sexo hayan realizado, aunque siempre depende de las fluctuaciones hormonales.

 

La felicidad inesperada puede ser un importante indicativo de infidelidad
La felicidad inesperada puede ser un importante indicativo de infidelidad | Cedida

 


Aumenta el nivel de detallismo. Es un factor difícil de medir porque depende de cada persona en concreto, de su generosidad, espontaneidad y su empatía. Sin embargo, muchos estudios coinciden en que si tu pareja, que nunca ha tenido detalles contigo, de repente realiza grandes gestos de amor, deberías preocuparte. Ello suele implicar un profundo sentimiento de culpa que, consciente o inconscientemente, se intenta paliar mediante regalos, o manifestación repentinas y exageradas de amor.

 

Cambios de humor bruscos. Las personas infieles viven constantemente envueltas en mentidas, y estas suelen provocar un elevado grado de estrés y tensión. Además, al tener un choque emocional interno entre la atracción que sienten por la tercera persona y la relación que mantienen con sus parejas, pueden producirse exageradas manifestaciones emocionales. El asunto suele pasar de ser muy amable a, de repente, enfadarse por cualquier nimiedad. Ello, principalmente, se percibe en las mujeres infieles, ya que los hombres son más hábiles a la hora de controlar estas emociones, aunque pueden darse en ambos géneros.

 

Aumenta el sueño. Este indicador puede deberse a muchos factores pero, si ningún elemento en la vida de una pareja cambia, sino hay más factores de riesgo o causas que justifiquen que una de las partes esté más cansada o con más sueño, podría ser muy posible que esta sea infiel. Ello, se da fundamentalmente entre los hombres, a quienes el sexo les produce un efecto relajante que propicia el sueño. Cuando el hombre alcanza el orgasmo puede llegar a tener una extenuación y un efecto tan potente como el de dos o tres miligramos de diazepam. A las mujeres también les sucede, sin embargo, sucede algo más tarde: las mujeres se activan durante el sexo y tardan algún tiempo en enfriarse, cuando eso sucede, el cansancio las sobrelleva y acaban igual que los hombres.

 

Mayor felicidad. No es ningún secreto, el sexo estimula la producción de endorfinas y serotonina, razón por la cual las personas experimentan una especie de sensación de felicidad. Así, si una persona parece especialmente feliz, sin causa aparente, podría deberse a que practicado sexo recientemente, y si no es con su pareja, presumiblemente, será con alguien más.

 

El apetito sexual hacia la pareja disminuye en los infieles, sobre todo, si ya han saciado sus necesidades con otras personas
El apetito sexual hacia la pareja disminuye en los infieles, sobre todo, si ya han saciado sus necesidades con otras personas | Cedida

 


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