Estrés, aumento de peso y un sistema inmune débil entre las 5 señales más evidentes de que las personas necesitan sexo

Las condiciones se agravan cuanto más tiempo pasa y más se desatienden estas necesidades
El sexo solo es placentero, también puede ayudarnos a mejorar nuestra salud | Cedida

 

Desde que el tiempo es tiempo y el hombre es hombre, nuestra especie ha necesitado cubrir ciertos aspectos básicos para sobrevivir. Frecuentemente se han definido como tres: comer, dormir y relacionarnos sexualmente; si bien es cierto que en las pirámides modernas de necesidades se han implementado cosas como la necesidad de reconocimiento, o de relacionarse con otras personas, las necesidades básicas siguen como parte, tanto de nuestra identidad como de nuestra capacidad para seguir encadenando generación tras generación. Tal y como recoge ‘El Español’, el sexo, una de las tres principales, está pensado para ayudarnos a perpetuar nuestra especie y, de hecho, dejar de practicarlo puede comportar toda una serie de desventajas y percances para nuestra salud. A continuación citamos 5 de las consecuencias más preocupantes que puede acarrear la falta de actividad sexual:

 

- Estrés, agresividad y ansiedad. Puesto que el sexo estimula la producción de hormonas relacionadas con la felicidad tales como las endorfinas y la oxitocina , es un alivio constante a las tensiones de nuestro día a día. Cuando escasea o no se tiene lo suficiente, se producen aumentos en la testosterona que pueden derivar en problemas de agresividad y mal humor, también provoca mayor estrés e inseguridades y, finalmente, pude llegar a ocasionar elevados niveles de ansiedad.


- Aumento de peso. Gracias a que en el sexo intervienen innumerables músculos se realiza un elevado ejercicio físico que puede ayudarnos a mantenernos no solo en forma, sino, además, dentro de pesos saludables. Al no practicarlo, las personas tienden más a desequilibrarse y engordar, además, puesto que se deprimen con más facilidad acaban siendo más proclives a hábitos sedentarios que propician justamente el aumento de peso.

 

- Sistema inmune debilitado. Uno de los peores efectos secundarios de la falta de sexo es justamente alteraciones en el sistema inmune; las defensas fallan, se vuelven menos efectivas y propician enfermedades víricas de toda clase.

 

- Insomnio. El sexo precisamente por la actividad física y la intervención de las endorfinas deviene en una potente actividad relajante. Por esta razón propicia el sueño y facilita alcanzar estadios de vigilia adecuados para un mejor reposo. Entendiblemente, al no tener sexo no se pueden contar con estos beneficios y, si además, estamos inquietos, malhumorados y con ansiedad, la situación aún puede volverse mucho peor.

 

- Problemas urinarios. Más frecuente en las mujeres que en los hombres, la falta de sexo puede afectar a los músculos y esfínteres que también participan en los procesos sexuales, atrofiándolos y debilitándolos, con el consiguiente mal resultado. Ello puede derivar en problemas de incontinencia, dificultad para orinar e, incluso, en los casos más graves toda clase de infecciones urinarias.

 

Puede prevenir problemas varios, así como estrés, aumentos de peso y ayudar a dormir | The Sun