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Santos, el asesino que mató a su hermano con una azada y se entregó en Pontevedra

La Guardia Civil de O Porriño se ha hecho cargo de la investigación, así como de la custodia del autor de los hechos
Imagen de archivo de la Guardia Civil | Cedida

 

Eran pasadas las ocho de la tarde del viernes cuando Santos Fernández Caballero (de 49 años) llamaba a la Guardia Civil y confesaba haber matado a su hermano Ángel (de 51) con una azada. En la llamada no escatimó en detalles, apuntando que su hermano había perdido masa cerebral y que en el suelo de la casa había abundante sangre.

 

El ataque se produjo en una residencia familiar en el barrio de A Corisa, de la parroquia de Entenza, donde aún siguen conmocionados. Ángel, el fallecido, había presidido la comunidad de montes durante los últimos cuatro años y era camionero de profesión, aunque según los vecinos se encontraba retirado a causa de una invalidez.

Santos avisó a la policía y no opuso resistencia

Los vecinos de Salceda de Caselas no se explican lo sucedido, y tampoco ha trascendido el motivo de la violenta disputa. Ahora la Guardia Civil de O Porriño se ha hecho cargo de la investigación, así como de la custodia del autor de los hechos.

 

Cuando los agentes acudieron al domicilio y encontraron el dantesco espectáculo, hallaron también a un Santos Fernández tranquilo. El autor confeso no opuso resistencia en ningún momento. Pocos minutos después del trágico suceso, la noticia corrió como la pólvora por O Porriño, despertando a los vecinos al filo de la noche.

 

Al parecer, la víctima seguía aún con vida, por lo que fue trasladado de urgencia a un hospital de Vigo. Allí fallecía a las 22.30 horas a causa de las heridas. El agresor sigue detenido a la espera de pasar a disposición judicial.

Una segunda tragedia, dos meses después

La localidad de Salceda de Caselas ya se vio conmocionada el pasado mes de junio por el apuñalamiento mortal de un joven de 24 años. En aquella ocasión, sin embargo, el suceso tuvo su origen en una pelea de bar, donde el agresor profirió varias puñaladas en un costado a la víctima.

 

Poco después de aquél incidente, los grupos políticos de Salceda de Caselas calificaban los hechos de «puntuales y desgraciados» y aseguraban que «es un ayuntamiento seguro y tranquilo, y así lo reflejan los datos de los informes de la Mesa Local de Seguridad». Dos meses después los vecinos de esta localidad de Pontevedra vuelven a estar de luto.