María y Alberto, asesinados en Sri Lanka: «Esa tarde se marchaban de la ciudad»

Los cuerpos solo pudieron ser identificados gracias a los tatuajes complementarios que tenían en los pies
María y Alberto, víctimas de los atentados en Sri Lanka | Telecinco

 

El pasado domingo los atentados en Sri Lanka sacudieron el planeta. La noticia de que ocho bombas habían estallado en diferentes iglesias y hoteles de lujo del país asiático corrió como la pólvora por las redes sociales. El resultado, alrededor de 500 heridos y más de 200 fallecidos, entre los cuales se encuentra una pareja de gallegos: María y Alberto.

Alberto y María, amigos desde la infancia

Ambos se encontraban en Sri Lanka, él por motivos de trabajo y ella, visitándolo. Por ello sus familiares, desde Galicia, se alteraron al conocer la noticia y rápidamente quisieron ponerse en contacto con ellos, pero ninguno respondió al teléfono: «Esa tarde se marchaban en un vuelo de la ciudad. El viaje, la ilusión de Alberto, era enseñarle a María la India. Y también donde estaba trabajando», ha explicado un familiar a ‘El Español’.

Hasta el lunes por la mañana no les confirmaron las terribles sospechas. La embajada española se puso en contacto con los familiares de Alberto y María, de 31 y 31 años respectivamente, para comunicarles que se encontraban entre los fallecidos. Ambos fueron amigos de la infancia y, más adelante, pareja. Eran vecinos de Pontecesures, a pesar de que él se crió en Rianxo, muy cerca del pueblo donde se conocieron.

Los familiares de Alberto han contado que el chico se encontraba en Sri Lanka para «aumentar» su formación, destinado por su empresa, y «estaba llevando todo lo que era de calidad y cogiendo formación para volverse a la empresa a Villagarcía». Por ello, María quiso viajar al país asiático para poder verlo, conocer cómo vivía y, de paso, disfrutar de unas vacaciones junto a su novio.

María y Alberto, amigos de toda la vida y pareja desde hacía años | España Diario

 

Identificados gracias a sus tatuajes complementarios: yin y yang

La pareja llevaba muchos años en una relación seria y, tras también otros tantos siendo amigos, las familias estaban muy unidas, incluso desde hacía generaciones siempre han sido muy amigas: abuelos, padres e hijos. María trabajaba como administrativa en una empresa familiar, mientras que Alberto trabajaba para la multinacional Profand que «lo destinó allí y él aceptó ir porque lo traían de vuelta pronto y le venía bien para aprender y tener mayor cargo de responsabilidad».

Durante esta Semana Santa María se instaló en el hotel Kingsbury, en Colombo, y en él, junto a Alberto, perdió la vida tras la explosión de una bomba que ocurrió el domingo. Su muerte a manos de uno de los suicidas que perpetraron los a tentados ha creado mucha conmoción entre sus familiares y amigos: «Solo queremos repatriar el cuerpo cuanto antes».

Fueron dos trabajadores de la empresa de Alberto quienes acudieron para identificarle. Los familiares han narrado que los cuerpos se encontraban en un estado que prácticamente imposibilitaba su identificación y solo pudieron lograrlo gracias a los tatuajes que ambos tenían en los pies: uno el yin, el otro el yang, y dos golondrinas.