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Diez personas con minusvalía liberadas de una red de captación y prostitución en Santiago de Compostela

La red trabajaba en la ciudad coruñesa obligando a mendigar y prostituirse a 6 mujeres y 4 hombres procedentes de Rumanía, todos ellos con minusvalías físicas y psíquicas
Imagen de dos agentes del cuerpo de Policía Nacional | Jefatura Superior de Policía

 

La Policía Nacional ha procedido a la liberación de 10 personas con minusvalías físicas y psíquicas por una organización que las obligaba a mendigar y prostituirse en Santiago de Compostela, provincia de La Coruña (Galicia). 

Las personas fueron captadas en Rumanía y malvivían retenidas en infraviviendas de la ciudad gallega. La red desarticulada ofrecía falsas promesas de empleo en el sector de la hostelería, pero una vez en España, les exigía pedir limosna de rodillas, trabajar en la calle como mimos o estatuas humanas sin ofrecerles descanso ni comida.

10 personas minusválidas obligadas a mendigar y prostituirse

El operativo policial ha concluido con la detención de tres personas, dos de ellas de nacionalidad rumana y una tercera una mujer colombiana. El líder se encuentra en prisión preventiva. Asimismo, la Policía Nacional ha solicitado varias órdenes europeas de detención y extradición para otros tres miembros que residen fuera de España.

De entre las 10 personas liberadas, todas ellas con diferentes tipos de minusvalía, hay 6 mujeres —alguna de ellas eran obligadas además a ejercer la prostitución— y 4 hombres. Todos ellos viajaban desde su país con la esperanza en encontrar trabajo en la hostelería, pero una vez aquí les obligaban a mendigar y prostituirse, alojándolos en viviendas insalubres en Santiago de Compostela.

Las víctimas eran amenazas y agredidas sexualmente

En dichas viviendas los agentes de policía encontraron objetos que evidenciaban una actividad delictiva, como disfraces y pelucas que se utilizaban para las actividades callejeras.

Además, todo el dinero que las víctimas recaudaban en sus trabajos en la calle era entregado a los cabecillas de la organización bajo amenazas contra ellas mismas y sus familiares. La Policía Nacional ha informado que además, los detenidos las agredían si se ponían enfermas y no podían trabajar. Todos ellos eran obligados a permanecer en la calle en cualquier condición y pese a condiciones meteorológicas adversas.

Una de las mujeres llegó a ser agredida sexualmente y de forma continuada por el líder del grupo y a la que obligó a tomar píldoras abortivas en varios casos.