El día a día de 'El Chicle' en prisión

Con un aspecto cambiado, Enrique Abuín Gey vuelve al Centro Penitenciario Teixeiro
'El Chicle' | El Español

Enrique Abuín Gey, más conocido como ‘El Chicle’, vuelve al Centro Penitenciario Teixeiro donde estuvo interno en 2018 antes de ingresar en el Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas (León).

Llegó el miércoles 2 de octubre para enfrentarse al juicio que decidirá su futuro entre rejas, con un aspecto diferente al anterior. Su ‘look’ es greñudo, con una larga barba, para evitar que los demás internos lo reconozcan. Sin embargo, él mismo sabe que su imagen ha salido en televisión y que aunque le trasladen a la otra punta de España, seguirán reconociéndole.

Según publica ‘Antena 3 Noticias’, en la prisión de Teixeiro está ubicado en el departamento de Ingresos, lo que los funcionarios llaman «el cajón de sastre» donde todo tiene cabida. En este lugar se alojan aquellos internos que ingresan en libertad y los que cumplen ahí su sanción de Aislamiento, entre otros. Pero también ingresan en este departamento los llamados ‘refugiados’, aquellos a los que se aplica el artículo 75.2 y de los cuales forma parte ‘El Chicle’.

Estos casos se dan cuando lo pide el propio preso para apartarse del resto de los internos por sufrir amenazas o por deudas derivadas de su propio consumo, o cuando la Dirección del Centro considera que, por la alarma social que ha generado el delito cometido, puede peligrar su integridad. Debido a que Abuín pertenezca al Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), por su peligrosidad y por su seguridad, los funcionarios emiten un informe diario sobre su conducta.

El día a día entre rejas

Ocupa una celda igual que la de los demás pero dispone de dos horas para salir al patio si lo desea, debido a su situación de ‘refugiado’. Ha dejado en la prisión de Mansilla de Mulas el resto de sus pertenencias, incluido su televisor, lo que le hará lamentarse por no poder seguir el ‘boom’ mediático de las sesiones donde va a ser juzgado.

Desde su celda, ‘El Chicle’ ve quién ocupa el campo de fútbol y cómo acceden a él internos de diferentes módulos para practicar deporte. También da ahí uno de los patios de Ingresos, donde los internos pueden disfrutar del único trozo de hierba que hay en toda la prisión, pero que por seguridad está vetado para Enrique Abuín.

Para él tienen reservado uno de los patios interiores que dispone de mayor seguridad, al que acude al mediodía para no coincidir con el resto, y que está dotado de cámaras que cubren todos los ángulos y donde los funcionarios no pueden perderle de vista, por estar en Protocolo de Prevención de Suicidios (PPS).

En su escaso tiempo libre, Abuín baja al Economato a comprar algún producto, siempre bajo la mirada de los funcionarios para evitar cualquier contacto con otros internos. Una vez hecha la compra o la llamada de teléfono, sube otra vez a su celda.

Su comportamiento en Teixeiro es sumiso, lo que difiere totalmente a su anterior estancia en esta prisión. Su actitud era chulesca y desafiante hacia los funcionarios, pero un módulo conflictivo y aderezado con el odio que recibía por parte de los internos ha hecho que su conducta cambiara. Empezó a participar en actividades, a dirigirse de mejor manera a los trabajadores y a rehuir del contacto con los otros internos.

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