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Carlos, el guardia civil que se disparó ante su mujer: «Aunque solo salves una vida, vale la pena»

El hombre, «adiestrador» de perros, se presentó en el trabajo de su mujer y se quitó la vida gritando su nombre, «Rocío»
Carlos era el jefe del servicio cinológico, es decir, buscaba a las personas desaparecidas junto a sus perros | Guardia Civil

 

Cada 26 días un guardia civil se suicida. Este ha sido el caso de Carlos Lozano, jefe del servicio cinológico –grupo canino que busca desaparecidos– de la Guardia Civil en Galicia que se disparó en la cabeza con su arma reglamentaria y frente a su mujer durante la mañana de este pasado martes 26 de marzo, en la residencia de ancianos San José donde trabajaba ella, en la parroquia de Rairo, Orense.

«Aunque solo salves una vida, vale la pena»

Carlos era uno de los encargargados de buscar a las personas desaparecidas. Aunque llegó a confesar que «solo había encontrado a una persona viva en su vida. Aunque solo salves una vida, vale la pena», parece ser que su propio caminó se truncó en algún punto y decidió terminar con todo suicidándose.

A nadie le llamó la atención que a las 8.40 horas de la mañana se presentase en el trabajo de su mujer, pues era algo que hacía habitualmente. Sin embargo, este martes lo hizo mucho más serio de lo normal, según cuentan desde ‘El Español’. Al preguntar por ella, se dirigió a la segunda planta y esperó que atendiera a un paciente. Entones, cuando su mujer salió al pasillo, gritó su nombre, «Rocío», y se disparó en la cabeza.

Carlos Lozano nació en Gerona en 1970, entrando en la benemérita en 1990 y siendo destinado a Galicia en 2004 para formar parte del Servicio Cinológico de la zona. Pasó de ser cabo a jefe con los años y tuvo dos hijos con Rocío. Su tarea era encontrar las personas desaparecidas gracias a la ayuda de los perros en la comunidad gallega, donde hay más desaparecidos de todo el país, e incluso participó en la búsqueda de Diana Quer.

Encontrar los cuerpos sin vida de las personas desaparecidas deja huella | Imagen de: SnapStock.

 

«Solo he encontrado a una persona viva en mi vida»

El hombre participó en un reportaje publicado en ‘La Voz de Galicia’ y en él contó lo duro que es este trabajo: «Solo he encontrado a una persona viva en mi vida. Aunque solo salves una vida, vale la pena» y recordó: «Era en Milladoiro y utilicé el perro de rastro. Era un tema muy especial. Lo primero que hice fue llamar a mi mujer. Es lo más grande que te puede ocurrir».

La mayoría de veces los casos se cierran con la aparición del cuerpo sin vida de la persona desaparecida y claramente «estas cosas te marcan mucho», aseguró en su día y explicó que el que más le marcó fue la desaparición de una chica a la que asesinaron en Baiona: «Fue cuando aprendí lo que es la frustración en esta especialidad. [Ese caso] Me enseñó a enfrentar las cosas. Todos los desaparecidos son iguales y diferentes a la vez».