Felipe, más pesimista que nunca. Sus palabras sobre el coronavirus

El rey reconoce en su visita al Ifema que estamos ante la situación más dramática de nuestro tiempo

Felipe VI con mascarilla visitando el hospital creado en Ifema por el Coronavirus. Madrid 26/03/2020
El Rey Felipe VI se mostró visiblemente afectado durante la visita | Casa S.M. el Rey Twitter

«Quizás sean las circunstancias más graves de nuestro tiempo». Esta frase pronunciada por el Rey Felipe VI ayer durante su visita al hospital de emergencia levantado en Ifema (Madrid) para los enfermos del coronavirus refleja el cambio de tono del monarca ante la grave crisis sanitaria que está viviendo España. 

Las últimas cifras hablan de 56.279 contagios y 4.158 muertos. La situación es tan extrema que en España la pandemia avanza ya más rápido que en Italia y suma más muertos que China. Pero lo más dramático es que, según las autoridades, lo peor está por llegar. Ante esta realidad, el Rey Felipe VI, que hasta ahora había intentado trasladar un tono más optimista en sus apariciones, se ha mostrado visiblemente afectado. 

El rey se presentó casi por sorpresa en el recinto de Ifema para conocer de primera mano el funcionamiento de las instalaciones y el trabajo de los sanitarios. Después se dirigió a los medios con un tono menos frío y distante que el que mostró en el discurso televisado del pasado miércoles 18 de marzo, y dijo que hablaba «desde el corazón».

Flanqueado por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y los directores del nuevo recinto ferial y de Ifema, el Rey Felipe VI se quitó la mascarilla y mandó un mensaje de apoyo y agradecimiento a los profesionales que estos días están trabajando en primera línea contra el coronavirus.

«Con vuestra capacidad, y también con vuestra actitud, representáis de una manera nítida el esfuerzo titánico que se está haciendo en muchos lugares de España para curar, pero también para ayudar de muchas maneras a tantos miles de ciudadanos que lo necesitan de una manera urgente», dijo el monarca visiblemente afectado y emocionado.

Aunque trató de lanzar un mensaje de esperanza poniendo en valor «lo que somos capaces de hacer cuando trabajamos juntos por un fin común», Felipe mostró un tono más pesimista de lo habitual al reconocer que el país atraviesa de forma dramática por dificultades muy serias y graves. Las más graves de nuestro tiempo, matizó.

Un hospital montado en tiempo récord

El rey valoró la cooperación entre Gobierno, Comunidad Autónoma, Ayuntamiento de Madrid, Ifema, sector privado, empresas de proveedores, servicios sanitarios y Fuerzas Armadas para levantar en tiempo récord un hospital de campaña en las instalaciones.

Felipe se mostró orgulloso de lo que, según él, pasará a la historia: «Seguro que será una de esas imágenes que todos recordaremos y guardaremos en nuestra memoria como un verdadero ejemplo de esfuerzo, sacrificio y superación». Según el monarca, se trata de una fuente de esperanza para los enfermos, para los otros hospitales, y para la moral del país.

Además, volvió a trasladar el mismo mensaje de unidad que en el discurso televisado de la semana pasada, recordando que la gran prioridad ahora es vencer al virus y superar el impacto cuando antes, «recuperar, más unidos que nunca, nuestros proyectos de vida, nuestra economía y nuestro bienestar».


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