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Las mejores anécdotas de la vida escolar de la princesa Leonor

Desvelamos todos los secretos sobre el día a día de la heredera al trono, desconocidos hasta hoy
Imagen de archivo de la princesa Leonor | GTRES

 

La Casa Real siempre se ha configurado como uno de los temas que despiertan más interés entre la población española. Bien sea por la curiosidad de saber qué tal es la vida de alguien tan importante para el funcionamiento del país, o por el morbo de descubrir sus secretos más interesantes y oscuros.

 

Pero no debemos olvidar que, al fin y al cabo, tanto los reyes como sus primogénitas son una familia normal, con sus más y sus menos, con la diferencia de que siempre deben mostrar una imagen perfecta y tranquila. Por eso, y aunque siempre se empeñan en preservar su intimidad al máximo, es inevitable que de vez en cuando se filtren algunas noticias o anécdotas que hasta el momento desconocíamos.

 

Ahora, y gracias al medio ‘Vanitatis’, hemos descubierto unas cuantas cosas sobre la vida escolar de la princesa Leonor, que hasta ahora no habían trascendido pero que son de lo más divertidas e interesantes. Tan solo unos días antes del primer acto oficial como heredera de la corona, os presentamos una parte de la infanta nunca antes vista.

 

Leonor no entendía por qué era la única niña escoltada por Policías

Leonor de Borbón Ortiz empezó su vida académica con tan solo tres años. Al principio, su inocencia le hacía creer que todos los niños tenían una vida que se asemejaba a la suya, motivo por el cual no entendía por qué era la única que siempre iba rodeada de policías. Y aunque el tamaño del pelotón que vela por su protección se ha ido reduciendo con el paso de los años, el centro en el que estudia siempre ha contado con seguridad femenina en su interior para vigilar de cerca tanto a ella como a su hermana Sofía.

 

Otro aspecto destacable de la heredera al trono es que, a medida que ha ido creciendo, su espontaneidad se ha visto disminuida en favor de la discreción, un aspecto de vital importancia para un miembro de la realeza. Así pues, desde que un día hiciera un comentario sobre la vajilla que tenían en Zarzuela y su madre la regañara, el lema «lo que pasa en casa se queda en casa» se ha convertida en su mantra particular.

Las princesas Sofía y Leonor asistiendo al colegio | GTRES

 

Leonor solo podía invitar a un par de amigas a Zarzuela

Suponemos que la reina Letizia ha tenido un papel fundamental en el cambio de su hija, a la que nunca ha dejado sola en ninguna fiesta de cumpleaños de sus amigos. La Reina siempre estaba ahí, vigilando todo lo que comía su pequeña y sin perder de vista ni uno de sus movimientos. Tan solo una vez la infanta logró burlar la atención de su madre, guardándose una cantidad importante de chucherías en la parte inferior de la boca, y ocultándose tras un padre que vio lo que hizo y actuó como un buen cómplice.

 

Algo similar pasaba en Zarzuela, dónde Leonor solo podía invitar a una o dos compañeras como mucho. Y aunque con el paso del tiempo, los monarcas permitieron la asistencia de algún niño, siempre se han tomado muy en serio la seguridad y por eso los invitados no podían comentar nada acerca de lo que hacían en Zarzuela a nadie que no fuera su familia más cercana.

 

Letizia interfirió en los menús del centro educativo

Evidentemente, en este aspecto no hay nada que reprochar, puesto que cada uno en su casa hace lo que quiere. Pero sí que es verdad que las interferencias de Letizia en el centro escolar de las niñas alguna vez han suscitado polémicas. Por ejemplo, al principio de la escolarización de las infantas, la Reina quiso entrevistarse con los encargados de la cocina. Y, pese que al principio la directora del colegio se negó, cuando llegó su jubilación Letizia aprovechó para volver a la carga.

 

A raíz de su intervención, los fritos, las grasas y los dulces desaparecieron del menú del centro. Además, desde la monarquía impidieron que las funciones del colegio en las que participaba Leonor pudieran registrarse en vídeo, hecho que provocó tensión y malestar entre algunos padres. Pero tuvieron que ceder, y desde entonces hay un profesional que se encarga de grabar todos los festivales.

 

Limitaciones hasta en las funciones escolares

Algo similar ocurre con la asistencia a dichas funciones. Y es que solo se permite la asistencia de dos familiares, que en principio son los padres, pero si hay algún miembro más que quiera asistir al evento, los progenitores deben cederle el asiento y comunicarlo con tiempo suficiente, todo esto por motivos de seguridad.

 

Unas actuaciones que no fueron del gusto que todos los padres, pero que con el paso del tiempo no han tenido más remedio que acostumbrarse y acatar. Al fin y al cabo, no todo el mundo tiene el privilegio de compartir pupitre con la que algún día será la futura Reina de España. 

 

Las infantas, de pequeñas, en una imagen de archivo | GTRES