La venganza de Letizia: La decisión tras la muerte de la hermana de Juan Carlos

La reina no cede ni un milímetro y deja solo a Juan Carlos en el su momento más triste
Juan Carlos y Sofía en el entierro de la infanta Pilar, en Madrid, el 8 de enero de 2020
Juan Carlos, abatido tras perder a su hermana Pilar | EspañaDiario

Cada vez queda más claro que Felipe y Letizia no se dejarán guiar por los sentimientos. La Casa Real, cuestionada como nunca los últimos años, se juega su futuro y continuidad más de lo que parece y es por esto que los actuales Reyes mantienen a toda costa su decisión de hacer borrón y cuenta nueva. Da igual que el padre de Felipe pase por un momento muy complicado, que Cristina tenga su marido en la cárcel o que Elena tenga que lidiar con dos adolescentes con ascendencia Marichalar.

 

Juan Carlos, totalmente solo

Como siempre, la periodista Pilar Eyre desvela detalles en su blog en la revista' Lecturas'. Este jueves ha ido más allá y ha recordado que Juan Carlos hablaba todos los días con su hermana Pilar. Su pérdida explica en parte la decisión de mudarse a Sanxenxo, en Vigo. Sus nuevos amigos le han proporcionado un consuelo que, según Eyre, no ha encontrado en su familia.

Doña Sofía ya no tiene trato con Juan Carlos y, es más, las únicas palabras que intercambian son «airadas». El Rey Felipe se encuentra ocupado «en lidiar con un país difícil y una mujer con mucha personalidad». Queda claro, pues, que Letizia no es ninguna aliada de Juan Carlos, al revés. La actual Reina es una de las principales culpables del distanciamiento con Juan Carlos.

 

El rey emérito y sus dos hijos

Queda claro que Letizia ha alejado a Felipe de su padre. Pero, ¿Y las dos infantas? Según Pilar Eyre, Juan Carlos casi ni se habla con Cristina, ya que ella «interpone siempre las reclamaciones y súplicas acerca de su marido, todo un trabajo para él, su reincorporación plena en la familia, el reconocimiento de los nietos, que no tienen culpa de las tropelías del padre...», afirma Eyre.

Aún le quedaría Elena, con quien siempre ha tenido una relación especial. El problema sería otro, pues. Y Pilar Eyre pone luz: La Infanta no deja de ser una hija, alguien con quien poder pasar momentos mágicos, pero con quien es casi imposible abrirse en canal y mostrar tus sentimientos sinceros. Y parece bastante lógico.

Juan Carlos, pues, no solo vive sus últimos años en el ostracismo mediático, también los pasa sin su familia, que para mantener los privilegios parecen capaces de todo.



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