La difícil vida de la infanta Pilar que no gustó nada a Zarzuela

La infancia de la infanta Pilar se ha visto marcada por la muerte del pequeño Alfonso
Pilar de Borbón, durante la presentacion de la autobiografia del rey Simeón II de Bulgaria el 9 de junio de 2016
Pilar de Borbón deja una herencia millonaria | España Diario

Si duda, la infanta Pilar de Borbón no ha tenido una vida fácil. La infancia de la hermana del rey emérito se veía rota por la muerte accidental de uno de sus hermanos, Alfonsito, a manos del rey Juan Carlos.

Una joven Pilar, veía como su padre bajaba las escaleras de la vivienda con el pequeño Alfonsito en brazos y con un agujero en medio de la frente pálida, envuelto en la bandera de España. A pesar de que la infanta se acercaba para poder hablar con él y lograr que se recuperase, su padre le despejaba cualquier esperanza: «Está muerto».

Al parecer, y según la periodista Pilar Eyre, a partir de la muerte de su hermano, la infanta comenzó a desconfiar de su hermano hasta tal punto que incluso llegó a gritarle: «¡Jura que no lo has hecho a propósito!».

Años después, la infanta Pilar acudió a Zarzuela para visitar a su hermano y ha visto como este le estaba enseñando a disparar al rey Felipe, algo que hizo que la infanta reviviese los sucedido hacía años.

Una mujer con un gran carácter

Sin duda, la muerte de su hermano Alfonsito ha marcado la vida de la infanta Pilar de Borbón de una manera u otra. Sus vecinos portugueses definían a la hermana del rey emérito como una chica «adusta y no muy simpática».

Alta, robusta y con nariz aguileña, Pilar de Borbón inspiraba seriedad. La infanta fue concebida con amor por sus padres en el mismo día de la ceremonia, una información que se conoce, porque ha sido el propio don Juan de Borbón quién se lo confesó en su día al rey emérito: «El día que me casé estaba hecho una mierda con gastroenteritis y, aun así, aguanté toda la ceremonia, el discurso de José María Pemán, ¡y por la noche tuve que cumplir con tu madre!».

Pese a criarse en una familia rica, lo cierto es que Pilar de Borbón no contaba con el cariño y la protección de sus padres. Tanto es así, que Franco llegó a poner un espía a la familia que contaba que «Don Juan suele salir a menudo y vuelve a su casa a las cuatro o las cinco de la madrugada muy afectado por los numerosos cócteles que ingiere… A veces, lo acompaña su mujer, que tiene bastante abandonado el cuidado de su casa. Su mujer también sale por las tardes con sus amigotas».

Pilar de Borbón sonriente junto a su hermano, el rey Don Juan Carlos
Pilar de Borbón consideraba que su hermano era un usurpador | España Diario

Pese a su rebeldía, la infanta logró encontrar su vocación, la de enfermera. Tras formarse, una joven Pilar se dedicaba a cuidar a los enfermos dejando a un lado su vida personal y preocupando a toda su familia porque no encontraba un hombre con el cual casarse.

Pese a que Don Juan intentó juntarla con diversos miembros de la realeza europea, lo cierto es que Pilar siempre ha preferido vivir libre y al margen de todas las reglas de la realeza. Tras años soltera, la infanta Pilar se enamoró perdidamente de Luis Gómez-Acebo y Duque de Estrada y comenzó a iniciar un cambio físico que no sentó nada bien a su padre: «Que te cases con Luis aún te lo paso, pero que te quites el distintivo de los borbones, no te lo consiento, ¡se han tardado siete siglos en hacer esa nariz!».

La relación entre Pilar y la reina Sofía

Sea como fuese, y a pesar de que en los últimos años había mejorado notablemente su relación, la infanta Pilar siempre había considerado a su hermano, el rey Don Juan Carlos un usurpador, una opinión que también incluía a la reina Sofía.

De hecho, Pilar siempre había despreciado a la mujer de su hermano, poniéndose al lado del rey emérito aun cuando este no tenía la razón. 



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