El discutido motivo por el que Felipe apareció de pie para hablar del coronavirus

El monarca se dirige a la nación con un tono distante para pedir responsabilidad y unidad ante la crisis del Coronavirus.

Foto del rey Felipe VI en el discurso televisado por la crisis del Coronavirus
El rey Felipe VI pide unidad y responsabilidad ante la crisis del Coronavirus | Agencias

El discurso televisado del rey Felipe VI este miércoles ante la crisis del Coronavirus en España no ha dejado indiferente a nadie. Durante su mensaje de siete minutos, el monarca ha llamado a la unidad para hacer frente a un solo objetivo, vencer el Coronavirus, pero ha evitado mencionar la polémica con el rey emérito Juan Carlos I y sus cuentas opacas.

Las apariciones del rey se están convirtiendo en una costumbre ante las diversas crisis que atraviesa el Estado, pero a diferencia de las anteriores esta vez el rey Felipe VI aparecía de pie para lanzar un mensaje claro: ‘Somos una sociedad en pie frente a cualquier adversidad’. En la última aparición, a raíz de la crisis en Cataluña por el referéndum del 1 de octubre, aparecía sentado detrás de su mesa de trabajo con un tono duro y gesticulando más de lo habitual.

En el discurso de ayer, el rey Felipe VI aparece de pie detrás de un altillo de madera con el escudo de armas de la Casa Real, flanqueado por las banderas de España y la Unión Europea. Si en aquella ocasión se aplaudió desde muchos sectores el tono contundente del monarca, ayer se echó de menos algo más de proximidad ante el tono frío y distante.

Con esta puesta en escena la Casa Real trató de transmitir serenidad y seguridad, pero también dar un sentido simbólico al mensaje épico que el monarca envió a la nación: ponerse en pie ante la adversidad y superar la crisis desde la unidad.

Después de analizar la situación de gravedad que vive el país, el plano se va cerrando poco a poco mientras el rey manda ánimos a los enfermos y agradece a los profesionales de la sanidad: ‘Sois la vanguardia de España’. 

Es el único momento de proximidad. Poco después el plano vuelve a alejarse lentamente mientras apela a la responsabilidad y el deber de todos: ‘Ahora debemos dejar de lado nuestras diferencias y mostrarnos unidos con un solo objetivo, vencer esta grave situación’. Palabras como serenidad y confianza en su discurso pierden credibilidad ante su imposibilidad de escapar del tono frío y distante que le caracteriza.

Caceroladas contra el rey tras la polémica

El discurso del rey ante la crisis del Coronavirus llega tarde y carece de proximidad, pero además evita mencionar la crisis en la que se encuentra la institución solo pocos días después de que Felipe VI renunciara a la herencia del rey emérito por las informaciones que vinculan a su padre con unas presuntas cuentas opacas.

En el País Vasco y en Cataluña se han convocado a través de Whatsapp y por redes sociales caceroladas en los balcones, que se han reproducido en otras ciudades durante el discurso televisado del rey Felipe VI. Horas antes había tenido lugar otra cacerolada para pedir que el rey Juan Carlos I done toda su fortuna a la sanidad pública.   

Para muchos, el hecho de que Felipe VI evite mencionar la polémica actual resta credibilidad al discurso. La Casa Real, por su parte, trata de dar un mensaje de confianza con las imágenes del rey reunido con el presidente del Gobierno y el comité de gestión del Coronavirus.


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