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Guerra Civil: Badajoz, ¿mito o realidad?

Existen muchos mitos en relación a los sucesos acaecidos en la plaza de toros de Badajoz. Mitos que lo son porque el ejército franquista se encargó en su momento de propiciar estas leyendas para tapar la masacre que allí sucedió. 

  

  

Según éstos, prosigue Francisco Pilo, "los rojos comenzaron a matar a todos los que eran de derecha. Sin embargo, esto es sólo un mito, aunque tiene algo de cierto. Lo que sí se ha confirmado es que en Burguillos del Cerro se simuló con los presos nacionales fusilamientos en fosas abiertas en el cementerio, con el propósito de que respondieran al interrogatorio. Los presos fueron obligados también a barrer, a fregar, a transportar estiércol, a cantar La Internacional con acompañamiento de órgano... Pero en ningún momento se produjeron fusilamientos en masa".

Sea como fuere, lo cierto es que la mayor fuente de información se encuentra en los periodistas extranjeros, quienes enviaron a sus respectivos medios todo aquello que fue sucediendo en España.

La versión de los medios extranjeros

Por eso, en más de una ocasión, será necesario remitir a los artículos que estos periodistas escribieron. El que con más claridad explicó la matanza de Badajoz fue Mario Neves, periodista portugués, que escribió: "La justicia militar prosigue con inflexible rigor. Desde ayer centenares de personas han perdido la vida en la capital extremeña. Y no ha habido tiempo para darles sepultura. En este país se nota ahora una atmósfera de desconfianza".

"Se afirmaba en Elvas, ayer, que la Plaza de Toros ha sido transformada ahora en prisión, y que están teniendo lugar numerosos fusilamientos. Después de algunas dificultades, conseguimos entrar en la arena. Algunas decenas de presos aguardan que les den destino. Pero la plaza no tiene aspecto diferente del que observamos ayer, lo que nos hace suponer que el rumor no tiene fundamento".

"En el patio próximo a las caballerías (del cuartel de la Bomba) se ven muchos cadáveres causados por la inflexible justicia militar. Pasamos luego por el foso de la ciudad que está con montones de cadáveres: son los fusilados de esta mañana".

"En las calles principales ya no se ven hoy, como se vieron ayer, a primeras horas de la mañana, cadáveres insepultos. Nos afirman varias personas que nos acompañan que los legionarios del Tercio v los marroquíes «regulares» encargados de ejecutar las decisiones militares deseaban conservar durante algunas horas los cadáveres en exposición, en tal o cual punto, para que el ejemplo produzca sus efectos".

Estos fragmentos corresponden a un artículo escrito por el periodista portugués Mario Neves. Salió publicado en el Diario de Lisboa el domingo 16 de agosto de 1936. Sin embargo, más tarde este periódico tuvo que censurar el texto debido a la presión que ejerció el Gobierno de Portugal, el cual fue favorable al alzamiento y participó activamente en la Guerra Civil española.

Pero Mario Neves no fue el único periodista extranjero que escribió sobre este conflicto. Medios llegados de todos los rincones del mundo enviaron los últimos acontecimientos a su agencia central. En muchos casos, estas informaciones parecían sacadas de un cuento de hadas.

Pero el Diario de Lisboa no fue el único medio extranjero que habló de estos acontecimientos. También estuvo Le Populaire, que el domingo 16 de agosto incluyó en sus páginas un artículo titulado "Los fascistas asesinan a la población de Badajoz".

En este texto se pudieron leer datos como éstos: "La sangre corre por las aceras. Los legionarios y los moros continúan ejecutando en masa. Barrios enteros están en llamas y el número de víctimas, mujeres, niños y ancianos es innumerable. En los pueblos de los alrededores las tropas han pasado por las armas a todos los que eran fieles al Gobierno. Están teniendo lugar ejecuciones en masa. Los cadáveres cubren el suelo. En la plaza del Ayuntamiento yacen los partidarios del Gobierno que fueron ejecutados contra el muro de la catedral. La sangre corre por las aceras. Por todas partes se encuentran charcos coagulados".

Lo que fue y se ocultó

Es cierto que aún queda mucho por salir a la luz. Y es que los corresponsales de la prensa extranjera se hicieron eco de las matanzas en esta ciudad, pero algunos fueron detenidos y a otros les confiscaron todo su material informativo, con lo que muchos de estos valiosos reportajes desaparecieron para siempre o, en el mejor de los casos, permanecen todavía ocultos en algún baúl familiar.

Como dice Justo Vila en su libro "Extremadura: la Guerra Civil": "las matanzas de Badajoz es una vieja historia, una de esas malditas manchas de verdad que los culpables, de un signo u otro, tapan pero de la que nunca se podrán desprender. Una dolorosa realidad que nadie, ni tan siquiera las mismas víctimas, quieren recordar".

Como se puede apreciar, fueron muchas las personas que hablaron sobre los sucesos ocurridos en la plaza de toros de Badajoz. Por lo tanto, ¿cómo puede ser un mito algo de lo que tantos han hablado? Un mito siempre tiene una base de realidad, es decir, nace de la existencia de algo. Y esto es justamente lo que ocurre con la matanza de Badajoz.

Pero, ¿cuántos muertos hubo en esta ciudad? Este es un aspecto en el que hasta el momento no ha habido ningún acuerdo. Por ejemplo, Hugo Thomas, que estudió el caso 23 años después, cree que la cifra de víctimas ronda los doscientos. César M. Lorenzo, en cambio, dice que hubo aproximadamente mil quinientas ejecuciones. Manuel Muñón de Lara avanza la cifra de mil doscientos. 

Otro historiador, Ricardo Sanz, menciona a más de tres mil antifascistas ejecutados. James Cleugh, que simpatizaba con los rebeldes, dijo en su momento que hubo dos mil muertos.

  

Declaraciones en primera persona

Pero el dato más revelador lo tiene el autor de las matanzas, Yagüe. Éste afirmó en dos ocasiones ser quien realizó toda aquella masacre. La primera, el teniente coronel Yagüe, comandante jefe de las tropas que operaron en el sector de Badajoz, declaró satisfecho al representante de Le Temps, Jacques Berthet, lo siguiente: "Es una espléndida victoria. Antes de avanzar de nuevo, y ayudado por los falangistas, vamos a acabar de limpiar Extremadura". 

La segunda fue cuando el periodista John T. Whitaker le preguntó si era verdad que habían sido asesinados varios miles de personas. A esto, el teniente coronel Yagüe respondió sonriendo: "Naturalmente que los hemos matado. ¿Qué suponía usted? ¿Iba a llevar cuatro mil prisioneros rojos con mi columna, teniendo que avanzar a contra reloj? ¿O iba a dejarlos en mi retaguardia para que Badajoz fuera rojo otra vez?"

A pesar de que se intentó ocultar toda aquella información que relatara y afirmara los hechos de Badajoz, siguen militando textos a favor de la existencia de las ejecuciones. Está el artículo de Jay Allen (periodista del Chicago Tribune), lo que escrbió John T. Whitaker (del New York Herald Tribune), lo que publicó Arthur Koestler (que estudió el caso), la investigación que hizo Hugo Thomas 23 años después y la investigación de Rafael Tenorio cuarenta años más tarde.