Tres años de prisión por golpear a su pareja y clavarle unas tijeras en Cáceres

Utilizó para pegar a la mujer un cenicero, botellas y «todo lo que pasaba por su mano»
Imagen de archivo de la Policía Nacional  | Policía

 

Un juzgado de Cáceres ha condenado a un varón a tres años de prisión por un delito de lesiones de género, tras haber golpeado a su entonces pareja sentimental durante una discusión y clavarle unas tijeras en un muslo.

Los hechos tuvieron lugar el 15 de octubre de 2016 después de producirse una discusión entre el acusado y su entonces pareja sentimental por motivos económicos a causa de la adicción de los dos a sustancias estupefacientes, en un edificio abandonado próximo a la estación de servicio 'El Pasarón' de Cáceres, según señala la sentencia.

Golpeó a la mujer con todo tipo de objetos y le clavó las tijeras

El fallo, asimismo, apunta como hechos probados que ambas personas vivían en dicho edificio abandonado al carecer de recursos, así como que el acusado «golpeó indiscriminadamente a la mujer», primero en la mencionada construcción, y utilizando para ello un cenicero, botellas y «todo lo que pasaba por su mano».

Además, la sentencia, recoge que el acusado llegó a clavarle durante los hechos en cuestión en el muslo a su entonces pareja sentimental unas tijeras. Ya en el exterior empujó a la mujer contra el suelo y le propinó «diversas patadas».

Como consecuencia de esa «agresión múltiple» la víctima sufrió contusiones en brazo, zona lumbar, zona costal y miembros inferiores, así como herida contusa en el cuero cabelludo, arrancamiento de piezas dentarias y herida incisa en el muslo.

Dichas heridas requirieron tratamiento médico-quirúrgico a modo de sutura con puntos de aproximación y medicación analgésica, y sanaron en siete días.

Tres años de cárcel y una orden de alejamiento

Por todos estos hechos, la sentencia condena al acusado a tres años de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y prohibición de aproximarse a una distancia no inferior a 300 metros a la víctima, así como al domicilio, lugar de trabajo o cualquier lugar frecuentado por la misma.

De igual modo, se le condena al acusado a no comunicar con la víctima por cualquier medio durante cinco años, además del pago de las costas procesales, y a indemnizar a la víctima con 201 euros más, en su caso, los correspondientes intereses legales.

La sentencia no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de apelación.