Aportaciones al debate educativo

El pasado día 9 de diciembre la Consejería de Educación presentó con gran boato y ornamento las conclusiones del debate promovido con motivo de la elaboración de la Ley de Educación de Extremadura. 

  

  

Pero no voy a ser yo quien quite importancia a la participación - importante en cantidad y en calidad - de la comunidad educativa en el debate de la LEEx. Es más, recomiendo la lectura detenida tanto del documento de propuestas como del documento de síntesis de las aportaciones realizadas en este último año.

Quienes lo hagan encontrarán varias cosas: una primera parte de datos, un poco abrumadora, algunos discutibles, con la autocomplacencia que suele acompañar a las presentaciones políticas, o, mejor dicho, de los políticos. Pero encontrarán también una propuesta de modelo educativo ambiciosa y progresista, cuya concreción determinará si en algún momento futuro podremos utilizar el término de "día histórico para la educación de Extremadura".

Para que esto sea posible, para conseguir el mejor sistema educativo, se deben cumplir varias premisas. Una de ellas es que el consenso se mantenga al final del proceso, es decir, que la LEEx se apruebe con el voto favorable de toda la Asamblea de Extremadura, o como mínimo que el Partido Popular de Extremadura no la rechace.

Otra premisa es que el texto de la LEEx contenga lo que se dice en los documentos del debate, en ellos se habla de aportar recursos, de rebajar las ratios, de adaptar las plantillas, de atención individualizada, es decir se habla de financiación suficiente.

Porque vamos, si alguien quiere engañarse que lo haga, pero los mejores resultados los obtienen los sistemas educativos que tienen mejor financiación. Es como lo del dinero y la felicidad: el dinero no hace la felicidad, pero consigue algo que se le parece mucho.

La tercera premisa que quiero mencionar es la implicación de las familias y del profesorado. La implicación de las familias está y estará siempre en directa relación con la participación de las madres y padres en las tareas de los centros educativos. No se puede pedir implicación si no hay participación.

La implicación del profesorado necesita de un modelo de carrera profesional bien estructurada, que nos permita fijarnos objetivos personales y profesionales a corto y medio plazo. Es necesario, por lo tanto un acuerdo que contenga este modelo y otras mejoras laborales y profesionales para el profesorado y para todos los trabajadores y trabajadoras del sistema educativo.

Finalmente, en la elaboración de la Ley, como en cualquier otra actividad humana, debe utilizarse el sentido común. Un ejemplo, las Escuelas Infantiles, que acogen niños desde que nacen hasta los tres años, y que según la LOE tienen carácter educativo, tienen que depender orgánicamente de la Consejería de Educación. Esto es de cajón de sastre, ¿o no?