Gerardo, padre de Celia Cavia, la niña de 14 fallecida: «Se nos ha caído una joya al fondo del mar»

Los familiares y amigos de la joven de 14 años la despidieron en un funeral íntimo este pasado miércoles 18 de diciembre
Los amigos de familiares de Celia Cavia le realizaron un íntimo funeral el pasado miércoles 19 de diciembre | Cedida

Celia Cavia desapareció el pasado jueves 12 de diciembre pero la búsqueda llego a su fin de la manera más trágica, el cuerpo de la niña de 14 años apareció el martes 24 de diciembre flotando en el mar cerca de la costa de Santoña, lugar donde había desaparecido. En estos momentos tan difíciles, la familia de la pequeña no ha dudado en dar las gracias a todos los que estuvieron allí, a los que los apoyaron y difundieron la noticia desde que la joven fue vista por última vez cuándo salía de su instituto en Santander.

El padre de Celia, Gerardo Cavia, ha expresado sus sentimientos a través de unas palabras en Twitter. Una muestra de amor en la que no ha durado en exaltar las cualidades de su pequeña, asegurando que era «maravillosa» y que «se nos ha caído una joya al fondo del mar».

El funeral de Celia Cavia se llevó a cabo este pasado miércoles en la iglesia de Santa Lucía, donde acudieron amigos y compañeros de instituto de la adolescente. Todo y que el evento se celebró en estricta intimidad, los padres de la pequeña publicaron una esquela en el ‘Diario Montañés’ en la que dedicaban unas sentidas palabras a Celia: «Mi niña, nos llenaste de luz, amor y felicidad. Siempre que sonriamos estarás en nuestro corazón».

Celia, víctima de acoso escolar

Celia cursaba 3º de ESO en el Instituto José María Pereda, de Santander. Había llegado, según ‘El Español’, hacía tres años y este último curso había ido un poco más justa en cuanto a resultados, pero nada hacía indicar lo que iba a sucederle a Celia. Según ha manifestado una amiga de la joven en el citado medio: «La recuerdo como una chica genial y muy alegre, aunque algo melancólica». 

En estos últimos meses, algunos amigos de Celia han manifestado que no estaba del todo bien. Según ellos, había engordado unos kilos y algunos compañeros del colegio aprovecharon la circunstancia para reírse de ella y hacer comentarios. No obstante, Celia participaba en el Programa Tei, que previene los casos de violencia y acoso escolar entre los jóvenes.