Coronavirus: La regla de los seis segundos para evitar contagiarse

Los virus son más peligrosos en grandes cantidades y un tiempo de exposición largo puede ser letal

Imágenes de gente haciendo cola para entrar en la farmacia durante el confinamiento
Para evitar el contagio: A menos de un metro ochenta, un máximo de seis segundos | Àngel

Hace semanas que convivimos con el fenómeno del coronavirus y hemos escuchado por activa y por pasiva los consejos de los médicos para no infectarse ni contagiar a los demás: toser con el codo, mantener una distancia de seguridad, lavarse las manos con frecuencia, evitar llevar las manos a la cara, desinfectar las superficies susceptibles de tener el virus, etc. 

Pero hay algo de lo que no se habla tan a menudo y que es muy importante, nuestra continua exposición a los virus. Sobre ello hablan en un editorial del New York Times el profesor de química Joshua D. Rabinowitz y la profesora de genética e investigadora Caroline R. Bartman, que han revelado algo muy interesante: «Entrar en un edificio de oficinas en el que alguien ha tenido coronavirus no es tan peligroso como estar sentado al lado de una persona infectada durante un viaje de tren de una hora».

La clave está en que, según esta pareja de científicos, los virus suelen ser más peligrosos en grandes cantidades y todo depende del tiempo de exposición: «Las pequeñas exposiciones iniciales tienden a provocar infecciones leves o asintomáticas, mientras que las dosis más elevadas pueden ser letales».

Para evitar el contagio es importante evitar la exposición a altas dosis de coronavirus, que son más probables en las interacciones entre personas, en espacios cerrados y a corta distancia. La dosis del virus aumenta con el tiempo de exposición, y al reducir la distancia del metro ochenta recomendado, hay que reducir el tiempo al máximo: «A menos de un metro ochenta, solo seis segundos», dicen los expertos.

La regla de los seis segundos para evitar contagiarse explica el riesgo al que se exponen los médicos y personal sanitario todos los días, pero también nos recuerdan la importancia de tomar las medidas de prevención e higiene como llevar mascarilla y lavarse las manos o mantener la distancia de seguridad recomendada por los expertos.

En cambio, otras situaciones de riesgo parece que no lo son tanto, como el contacto con ropa y envases que han estado expuestos a alguien con el virus. Aún no existen estudios concluyentes pero parece que esto es menos peligroso que, por ejemplo, coincidir durante un tiempo prolongado en el súper o en el trabajo con alguien contagiado.

Una buena noticia

Los expertos aún no pueden sacar conclusiones definitivas porque se trata de un virus nuevo con el que no se ha podido experimentar en humanos, pero todo parece indicar, sobre todo tomando como referencia su pariente más cercano, el SARS, que las infecciones con dosis bajas pueden generar inmunidad y proteger contra futuros contagios.

La dosis también es importante, dicen los científicos. En 2003, en Hong Kong, un paciente contagió a todos los inquilinos del mismo edificio, pero mientras que los vecinos del mismo piso sufrieron síntomas más graves y la mayoría murieron, los que vivían más alejados del apartamento donde se originó la infección sobrevivieron y sufrieron síntomas leves.


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