Coronavirus Madrid: Obligada a estar 13 horas con el cadáver de su suegra en casa

La saturación de los servicios funerarios ha incrementado los precios de las incineraciones

Los servicios funerarios en Madrid están saturados por le gran número de fallecidos por coronavirus
Los protocolos de prevención con los pacientes fallecidos por coronavirus han aumentado los precios de los servicios funerarios en Madrid. | EFE

Hace semanas veíamos noticias de las funerarias y los cementerios de Bérgamo (Italia) completamente colapsados por el gran número de fallecidos a causa de coronavirus. 

Imágenes terribles que esperábamos no ver en España, pero que por desgracia estamos empezando a ver en Madrid. Con más de 2.000 fallecidos, las funerarias de la capital madrileña está totalmente desbordadas.

La lista de espera para poder incinerar los cadáveres infectados por el virus es de tres días. Y es que la saturación en las funerarias y los protocolos de prevención impiden que las familias se puedan despedir de sus seres queridos como lo harían en circunstancias normales. 

El caso de Rosa Lardón es un claro ejemplo del dramatismo y la angustia que se vive en la capital. La mujer de 52 años se vió obligada a convivir con el cadáver de su suegra durante 13 horas por no reunir de forma inmediata el dinero que le pedía la funeraria.

La fallecida se llamaba Petra, tenía 92 años y padecía desde hace tiempo una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Rosa Lardón confesaba en una entrevista a ‘Cope’ que decidió hacerse cargo de su suegra cuando empezó con síntomas de neumonía hace una semana. 

«Cuando fue el médico a verla el miércoles pasado, tenía ya los pulmones encharcados y no podía orinar. Le diagnosticaron como posible caso de coronavirus sin hacerle la prueba. Después empezaron a suministrar morfina, suero y un medicamento con benzodiacepina»

Rosa comprendió que su suegra no podía luchar más por vivir y aceptó cuidarla en casa. «Si hubiera sido mala persona y les hubiera obligado a llevársela al hospital, el problema estaría resuelto porque ellos y la administración se hubiesen encargado de llevarse el cadáver e incinerarlo» insiste la mujer. 

Precios desorbitados por incinerar

La convivencia con el cadáver durante 13 horas se produjo porque Petra no reunía los requisitos para que los servicios funerarios del Ayuntamiento de Madrid cubriesen su incineración y tampoco contaba con un seguro de decesos.

La única solución que le quedaba a Rosa era reunir el dinero entre familiares y amigos para poder contratar a un servicio funerario privado, cuyos costes actuales ante los posibles casos de coronavirus sobrepasan los 4.000 euros. 

«La misma empresa que por la mañana me pedía 3.200 euros, nos decía más tarde que en realidad eran 4.200 euros más IVA. Finalmente una funeraria nos cobró algo más de 3.000 euros y se la llevaron pasada la madrugada» señalaba la mujer exhausta tras la terrible experiencia. 

De esta forma, estamos hablando de unas cifras que duplican los precios habituales, que por una cremación rondan los 1.800 euros. 

El único consuelo que le queda a Rosa es que su suegra estuvo bien atendida y recibió el cariño de su familia hasta el final, una situación que no pueden vivir muchas personas cuyos familiares fallecen en la soledad de una habitación de hospital.


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