Europa llora: Un niño de 13 años muere solo en un hospital por coronavirus

El pequeño británico se convierte en una de las personas más jóvenes en morir por coronavirus en Europa

Una ambulancia del sistema de salud británico en Londres.
El pequeño se convirtió en el paciente más joven en morir por coronavirus en Reino Unido. | EFE

Desde el inicio de la pandemia, los sanitarios y la comunidad científica han puesto todo su empeño en desmontar esa falsa creencia de que el Covid-19 solo afecta a las personas mayores. 

Aunque es cierto que las personas de la tercera edad son el colectivo más vulnerable, no podemos olvidar que nadie es invencible y el coronavirus no entiende de edades. 

Ya son bastantes los casos de personas jóvenes que han fallecido por culpa del virus en todo el mundo y, últimamente, en Europa nos ha tocado muy de cerca. 

Tras conocer el caso una niña de 12 años que moría en Bélgica, ahora también se ha confirmado el trágico fallecimiento de un niño de 13 años en el Reino Unido.

Un niño sin patologías previas

El pequeño de 13 años se convirtió en el paciente más joven que ha muerto por Covid-19 en Inglaterra, uno de los países que más tardó en aplicar medidas de protección para la población. 

Este caso conmocionó al mundo entero porque se trataba de un menor de edad sano, sin ninguna patología previa. El niño dio positivo por coronavirus el pasado viernes e ingresó, ya enfermo, en un hospital de Londres. 

Los problemas de respiración que empezaron a afectar al niño desde que se contagió se fueron complicando hasta el punto de que acabó entrando en coma tras ser conectado a un respirador artificial. 

A pesar de los esfuerzos de personal médico, el pequeño no pudo sobrevivir y murió solo en la cama del hospital, distanciado de su familia por los protocolos de protección, según detallan varios medios ingleses

Hasta el momento, la muerte más joven de la que hemos tenido conocimiento fue la de un bebé de Chicago, que se convirtió en el primer niñomenor de un año contagiado por la pandemia en América y Europa. 

Aunque todos los fallecimientos por coronavirus nos causan gran consternación, los casos de los más pequeños siempre producen mayor sentimiento de tristeza e impotencia ante una enfermedad para la que nadie es invencible.


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