«Encerrada con él». Cuando la cuarentena por coronavirus se vuelve un infierno

Para muchas, el confinamiento es una prisión

Mujer paseando sola por la Rambla de Barcelona
El confinamiento puede suponer un infierno para miles de españolas | EFE

El confinamiento en casa supone la opción más sensata para frenar el número de contagios en España. No obstante, esta medida excepcional puede generar también situaciones de tensión entre familias o, en los peores casos, suponer una auténtica prisión para las mujeres víctimas de violencia machista. La cuestión no es menor, ya que un millón y medio de mujeres españolas –según datos de la Fundación Ana Bella- pasarán las próximas horas con la única compañía de su maltratador.

Según ha señalado Ana Bella, presidenta de la fundación que lleva su nombre, a Informativos Telecinco, les llegan muchos mensajes de mujeres que se sienten especialmente vulnerables. «Nosotros las acompañamos, pero ahora ante esta situación no podemos ni llamarlas porque tienen a su agresor al lado», declara.

«Esto no ha pasado por el coronavirus»

En los tres meses que llevamos de 2020, 17 mujeres han muerto a causa de la violencia de género en España. El estado de alarma, asegura Ana Bella, no mejorará la situación: «El coronavirus no te exime para romper el silencio. Todos los fines de semana de 2020 ha habido asesinatos de mujeres. Esto no ha pasado por el coronavirus. Lo que sí decimos es que, si una mujer quiere dejar al maltratador, que no se lo diga, porque ahí es donde nos matan».

En este sentido, fuentes del Instituto PSICODE consultadas por ‘Informativos Telecinco’ aseguran que esta situación de confinamiento fomento el control del maltratador hacia la víctima. Pese a que puede bajar el número de agresiones físicas «otros tipos de maltrato como el psicológico y el sexual  si pueden aumentar».

Por otro lado, el Ministerio de Igualdad informa que, pese al Decreto de alarma, siguen activos los servicios de atención y asesoramiento frente a la violencia de género, como el 016 o el servicio online [email protected]

Responsabilidad de todos

La responsabilidad es de las instituciones y de los mismos ciudadanos. Debido al confinamiento, la víctima puede tener menos oportunidades para contactar con el exterior y avisar de su situación, por lo que se pide a los ciudadanos que, si escuchan gritos o golpes, llamen de inmediato a la policía.


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