Muy fuerte: Una familia española con 11 hijos, con coronavirus y en cuarentena

Irene entiende el virus como «muy mañoso, te permite estar normal al día siguiente de enfermar, y sin embargo va haciendo su trabajo y al final te deja sin fuerzas»

FICR, UNICEF y la OMS publican una guía para proteger a los niños y las escuelas frente al coronavirus
«Dos de los pequeños les dio más fuerte pero en 24-48 horas se recuperaron», ha asegurado | Cedida

El coronavirus ha obligado a todo el mundo a confinarse en casa y a dejar de ir a trabajar o de ir al colegio. El virus ha parado toda nuestra actividad de manera temporal y el caso de Irene no es una excepción. Madre de once hijos —de entre 14 y 18 meses—, conviven ella, su marido y sus hijos en una sola vivienda, es decir, 13 personas confinados bajo un mismo techo.

Si esto no supone una situación estresante, un problema añadido más fue cuando le diagnosticaron coronavirus a Irene: «Empecé con conjuntivitis, como que me dolían los ojos», explicaba a el medio ‘El Mundo’.

Convivir con el virus

En un principio no sospechó que se trataba del virus, ha manifestado al citado medio, pero a través de la insistencia de su entorno, se realizó las pruebas del coronavirus y, poco después, se enteraba de que lo había contraído: «Cuando me dijeron que me tenía que aislar en un cuarto con baño me entró la risa, el virus ya flotaba por la casa. De hecho, mi marido ya empezaba a encontrarse mal, es una situación muy especial. Le ha costado más respirar, a mi me dan apagones, tienes que dosificarte muchísimo porque te ralentizas».

Por fortuna, pese a que los niños también han sufrido sintomatologías, ha asegurado que han sido mucho más leves: «Dos de los pequeños les dio más fuerte pero en 24-48 horas se recuperaron. Alivia mucho».

Irene es enfermera, y parte de su entorno es también personal sanitario cualificado. Así, ella misma ha explicado que entiende al virus como «muy mañoso, te permite estar normal al día siguiente de enfermar, y sin embargo va haciendo su trabajo y al final te deja sin fuerzas».

Su familia la está ayudando muchísimo, pues hermanos de Irene les van a llevar comida a su casa ya que ella y su marido se encuentran afectados: «Viene con guantes y mascarilla, y nos la deja en el suelo del garaje». Además, añade que en ámbito escolar también está recibiendo ayuda: «Tengo una hermana que todos los días a las 9 de la mañana les pone a hacer deberes a todos durante dos o tres horas por Facetime».

A pesar de todo, tanto su marido como Irene siguen teniendo secuelas dos semanas después de haber contraído el virus. Con todo, explica a ‘El Mundo’ que sacan fuerzas de donde sea: «Lo que ha conseguido el coronavirus es que se ordene todo. Las familias estamos normalmente un poco rotas; vamos corriendo a todas partes, del trabajo al cole, del cole a casa. No tenemos tiempo para nada. Esto nos está sirviendo para escuchar a nuestros hijos y a parar un poco».


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