Miedo en Salamanca: Así tratan a la familia de un muerto por Coronavirus

Los vecinos del pueblo sienten pánicos quieren alejarse de todo tipo de contacto con la familia

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El coronavirus destroza la tranquilidad de Candelario, un pueblo de Salamanca | España Diario

Todo iba bien en Salamanca. Excepto la familia de Andrés Elena Domínguez, nadie sabía que había surgido un infectado del coronavirus hasta que Pablo Hernández, el alcalde del pueblo, donde vivía el afectado, lanzó un bando municipal haciendo pública la noticia y señalando el lugar donde había surgido el brote.

«Hago saber: que el 12 de marzo de 2020, desde el servicio de Urgencias y Emergencias del 112, se nos ha comunicado la existencia de un caso positivo de coronavirus de un paciente residente en Candelario. Hacemos un llamamiento a la tranquilidad e instamos a los contactos directos de dicho paciente a quedar en cuarentena en sus domicilios (…)» declaró el alcalde según el País.

Candelario, preso del pánico

Aunque el bando no revelaba el nombre de Andrés Elena Domínguez daba por supuesto, que el pueblo conocía de quien se trataba e instaba a todos los conocidos y familiares a aislarse, hecho que provocó el pánico en la población.

La madrugada del 14 de marzo, el afectado falleció después de haber pasado sus últimas horas aislado luchando contra el virus y su patología crónica, ya que sufría insuficiencia respiratoria.   

A partir de su muerte, Candelario no volvió a ser el mismo. Los vecinos tenían miedo de contagiarse y acabar igual que Domínguez. No querían que gente nueva visitará el pueblo por miedo a que estuvieran infectados y contagiaran a alguien.

El hijo del fallecido acusó al regidor de convertir en unapestado a su padre y estigmatizar a toda su familia a través de la publicación del bando municipal, donde «ordenaba la desinfección del centro médico despertando una alarma social en todo el municipio al afirmar que estaba pasando la cuarentena del coronavirus en casa»

El 'bullying' de sus vecinos

Según las declaraciones a otros medios del hijo del fallecido, su padre estuvo de cuarentena en otro lugar, no en el pueblo y, además no visitó ese centro médico.

Aun así, el comunicado del alcalde generó miedo entre los vecinos de Candelario y la familia empezó a ser señalada. Los vecinos no querían acercarse a la familia de un infectado que había acabado en la morgue. Tenían miedo de seguir los mismos pasos que Andrés Elena Domínguez.

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No obstante, el bando del regidor no mencionaba ninguna de las dos cosas. Como afirmó el alcalde al País  «Los familiares de Andrés Elena Domínguez fueron al centro médico de Candelario a informar, instados por el hospital, de que su padre estaba en Salamanca ingresado por coronavirus y, al irse, los propios sanitarios limpiaron con lejía rebajada las instalaciones, como manda el protocolo. Pero fue por orden de los responsables del centro de salud, en ningún caso del Ayuntamiento»

Era tal el pánico que se generó que, mientras Andrés fallecía, en el pueblo de Candelario se producían actos vandálicos.

Vandalismo en el pueblo

El sábado, turistas y gente que no residía en el pueblo fueron víctimas de estos actos y encontraron las ruedas de sus coches rajadas. Una pareja inglesa declaró en 'La Gaceta' que: «Toda la gente está muy nerviosa por el coronavirus. Llegamos el viernes, aparcamos en la plaza y fuimos al hotel»

El alcalde con el objetivo de mejorar la situación lanzó otro comunicado en el que acusó a un grupo de haber provocado esos incidentes y perturbar la calma del municipio, además, realizó una llamada a la tranquilidad que, según él, ya había hecho en el otro bando.

El alcalde Pablo Hernández reconoce a 'el País', que hay vecinos que, «por miedo y por desconocimiento» están muy nerviosos tras el fallecimiento de la víctima del coronavirus. «Se preguntan cuándo fue la última vez que estuvieron con él». Una pregunta de la que muchos no han encontrado respuesta.


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