Esto es sólo el principio: Las cuatro crisis que seguirán al Coronavirus

El mundo se enfrenta a una de las crisis globales más graves de las últimas décadas

Una persona realizando tareas de limpieza con el traje de protección
Las previsiones anuncian una oleada de crisis tras la sanitaria del coronavirus | España Diario

En plena debacle por la ola de contagios y muertes por coronavirus, el colapso del sistema sanitario y el bloqueo de la economía, los españoles no piensan ahora mismo  en nada que no sea recuperarse cuanto antes. Sin embargo, tras el drama que estamos viviendo se esconde una realidad que tarde o tempranos tendremos que afrontar: esto es sólo el principio.

Con una escalofriante cifra de 135.032, España es ya el segundo país con más casos confirmados de coronavirus en el mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, y el segundo con más muertos, 13.055, sólo por detrás de Italia. Sin embargo, la curva de contagios está descendiendo, y también los fallecidos de forma notable.

Aunque el sistema sanitario aún está al límite, esto abre una puerta a la esperanza de que se pueda salir con relativa rapidez de la crisis sanitaria, pero los expertos auguran la llegada de una serie de crisis en cadena que amenazan con el hundimiento económico.

Crisis económica

La están empezando a sufrir los países más golpeados por la epidemia. Primero fue China, cuya paralización de la producción afectó también a sus principales socios comerciales en el mundo. A medida que la pandemia fue llegando a los países del sur de Europa, economías como la italiana y la española entraron en una drástica recesión.

Con algunas excepciones como supermercados y alimentación, la caída de la demanda en sectores como la hostelería, el ocio, las aerolíneas y la automoción ha sido histórica. La paralización de la economía también ha afectado a autónomos y a pequeñas y medianas empresas, que han visto reducida su actividad o han tenido que cerrar.

Según datos del Servicio Estatal de Empleo (SEPE) 250.000 empresas han presentado un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo) y 620.000 trabajadores han accedido a prestaciones por desempleo. 

Otro dato alarmante: en Estados Unidos, en dos semanas se han perdido 10 millones de empleos, frente a los 8,8 millones que se perdieron durante los dos años de la recesión de 2008-2010. 

Crisis de deuda

Las previsiones más optimistas dicen que en las primeras semanas de verano los sectores más golpeados por la crisis pueden empezar a experimentar una mejora, pero la verdad es que la crisis económica será sólo el principio de otras crisis.

¿Qué pasará con los Estados? España venía de una situación de crisis de deuda que se agravará tras el fuerte incremento de gasto público y el desplome de la recaudación por la crisis del coronavirus, de modo que según algunos expertos nuestro país se enfrenta a la peor crisis económica desde la guerra civil

España e Italia podrían alcanzar niveles de deuda pública como los de hace diez años, pero a diferencia de aquella crisis, ahora los países proveedores, como Alemania, también se encuentran en recesión, con el peligro de un colapso fiscal general en la Unión Europa

Crisis comercial

La situación en el mundo no es más halagüeña. Aunque por ahora países emergentes como India, Brasil e Indonesia no se han visto muy afectados por la crisis sanitaria, se espera que la ola de contagios se desplace del epicentro, que ahora son el sur de Europa y Estados Unidos, hacia otras partes del mundo, lo que profundizará la crisis comercial que ya se percibe.

La crisis sanitaria, seguida de una crisis económica y una crisis de la deuda pública en Europa, irá seguida de una crisis comercial que puede certificar la mayor crisis de la globalización en décadas.

Países como Brasil e India tienen problemas de liquidez y pérdida de ingresos fiscales, y la crisis del coronavirus puede acelerar lo que ya se adivina como su propia Gran Depresión. No debemos olvidar que estos países son importantes centros de la economía mundial, por ejemplo en materias primas.

Crisis del petróleo 

Entre quienes pueden experimentar esta cadena de crisis están los países petroleros, que antes de la crisis ya se encontraban en plena refriega entre Arabia Saudí y Rusia. Al borde del colapso de la demanda de petróleo, las previsiones son de que el precio del barril baje 10 dólares y esto supondría la ruina para países como Libia, Nigeria, Irán o Venezuela.

La crisis del petróleo que amenaza con hundir a estas economías puede desencadenar a su vez graves consecuencias políticas a nivel mundial, con el estallido de revueltas, guerras, olas de refugiados y confrontación política sólo comparable a los años de la Guerra Fría. 

¿Cómo saldremos de la crisis?

El mundo se enfrenta a una de sus peores crisis modernas, sino la más grave. Las dos principales economías, China y Estados Unidos, ven como su deuda crece a pasos agigantados y, en global, el mundo acumula una deuda pública y privada de 260 billones de dólares, teniendo en cuenta que el PIB mundial es de sólo 90 billones.

La única salida a la cadena de crisis que se avecinan es la cooperación entre grandes potencias, algo que se presenta como una quimera atendiendo a la reacción de Estados Unidos y China ante la crisis del coronavirus, con ataques constantes y una escalada de la tensión.

La situación no es mucho mejor en la Unión Europa, donde Italia amenaza con abandonar la federación mientras los estados más fuertes critican la reacción de los países del sur ante la crisis. La reunión de los países del G-20 fue un fiasco, y la falta de una acción coordinada amenaza con agravar aún más las crisis de refugiados, desestabilización política y nuevas epidemias que se puedan derivar de la situación actual. 


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