La carta de un abuelo español esperando el coronavirus. Desgarrador

'No quiero irme así, sin despedirme, sin expresar lo que siento y sin decir lo que necesito, un abrazo, una caricia, una sonrisa'.

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Esta carta de un abuelo español afectado por coronavirus te hará pensar | Cedida

Detrás de las cifras, las estadísticas y los titulares grandilocuentes se esconden historias muy humanas como la de este abuelo anónimo afectado por el coronavirus que ha querido dejar constancia de su situación en una carta para despertar conciencias en el común de la población española que atraviesa, según los expertos, el peor momento de la crisis por la pandemia del Covid-19.

En una carta desgarradora, este anciano habla desde la soledad en un momento de angustia: «Hoy me desperté, subí la persiana, abrí la ventana, respiré aire frío y observando esa avenida vacía, sin gente, sin coches, sin ruido, me di cuenta que me enfrentaba solo a un nuevo día», dice ante lo que prevé como una final que no esperaba.

También abre una ventana a la esperanza y a la ilusión por abrazar un día a los que más quiere, esperando que el día de hoy sea ‘la cuenta atrás de este mal sueño’ que nos acerque a una solución ‘que no sé si me dará tiempo a alcanzarla’.

La carta de este anciano describe la sensación que viven muchas personas: ‘Nadie nos dijo que podría llegar nuestro final, no hay bombas en la calle, ni cañones en las avenidas, ni terroristas que nos amenacen. Es un arma letal silenciosa, no hace ruido, está en todos los lugares de incógnito y no sabemos cómo atraparla’.

Por eso decidió escribir la carta. «No quiero irme así», dice, «sin despedirme, sin expresar lo que siento, sin sentir lo que necesito, un abrazo, una caricia, una sonrisa». 

«Fuimos el motor de lo que ahora llamáis sociedad»

'Pensaréis que a nuestra edad poco podremos hacer, a parte de repetir siempre las mismas historietas, de pasear y observar nuestro alrededor, de necesitar la ayuda de los más próximos, en definitiva, de ser un estorbo’, escribe esta persona a modo de advertencia.

El emisor de esta carta refleja lo que sienten muchos abuelos estos días, que ‘no son fáciles porque nos hacen pensar y recordar lo que fuimos’. Reivindica el papel de los ancianos recordando que ‘hubo un día en el que fuimos el impulso del futuro que vosotros ahora disfrutáis, fuimos el motor de lo que ahora llamáis sociedad’.


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