¿Va a matar el calor el coronavirus?

Existe la posibilidad de que la llegada del buen tiempo frene la expansión del virus

Imatge d'una sortida de sol radiant al Delta de l'Ebre amb els flamencs en primer pla
La llegada del buen tiempo podría frenar la expansión del coronavirus en nuestro país | Esteve Fornós

La gran velocidad de propagación del Covid-19 ya está de sobra demostrada por la comunidad científica. De ahí que tengamos que ser muy estrictos con las medidas de confinamiento y distanciamiento social. 

Por este motivo, resulta muy difícil de explicar las grandes diferencias en cuanto a la propagación del coronavirus por todo el territorio mundial. 

Mientras que en el hemisferio norte del planeta la propagación del virus parece imparable, los contagios en las zonas más sureñas como África o América Central y del Sur son prácticamente testimoniales. 

Pueden existir muchos factores explicativos, pero sin lugar a dudas la temperatura ambiente es uno de los que mayor peso está ganando. 

De ser así, estamos ante un halo de esperanza que nos invita a pensar que la llegada del buen tiempo en nuestro país podría frenar la expansión del virus. 

No significa que el calor acabe con el Covid-19, pero sí supone que en condiciones ambientales menos óptimas el virus es capaz de sobrevivir menos tiempo y, por tanto, el riesgo de contagio es menor.

Mayor facilidad de expansión con temperaturas entre 5 y 11ºC

Algunos artículos ya han incidido en la posible estacionalidad del virus, estableciendo la máxima facilidad de propagación del virus en un intervalo de entre 5 y 11 ºC

Precisamente esta era la temperatura media de Wuhan durante los pasados meses de enero y febrero. 

Esta teoría explicaría por qué el virus se propagó de forma más virulenta en países del hemisferio norte con unas temperaturas próximas a ese intervalo: China, Irán, Corea del Sur, Italia, España, Francia, Reino Unido y finalmente EE.UU

También explicaría por qué otros países situados en el hemisferio norte, como es el caso de los países nórdicos en Europa, no presentaran una expansión tan rápida: las temperaturas aún son demasiado frías. 

Si nos centramos en regiones concretas dentro de un mismo país también observamos que se repite un patrón. 

En Italia, el norte se vio tremendamente más castigado que el sur, mientras que en España entre las regiones menos afectadas encontramos las islas Canarias, Murcia y Andalucía.


Comentarios

envía el comentario