Muy duro: Así se guardan en Madrid los cadáveres que aún no se pueden enterrar

Los servicios funerarios de la capital están saturados por la avalancha de fallecidos por COVID-19

Los servicios funerarios en Madrid están saturados por le gran número de fallecidos por coronavirus
Madrid está recibiendo una avalancha de cadáveres por el coronavirus | EFE

En plena crisis del coronavirus en España, toda la preocupación se centra ahora mismo en evitar el colapso del sistema sanitario ante la oleada de contagios por COVID-19, pero con los 8.189 muertos que acumula ya nuestro país aparece otro problema que pasa más desapercibido, el de la acumulación de cadáveres en las morgues sobre todo en algunas partes de España.

En Madrid, la funeraria municipal está utilizando los túmulos funerarios de las salas de velatorios para almacenar de forma temporal los cadáveres ante la gran cantidad de muertos que registra la capital española por causa del coronavirus. De los 94.417 contagios en España, 27.509 son en Madrid, y la ciudad acumula ya 3.603 fallecidos.

Puesto que la semana pasada se cerraron los tanatorios como medida de prevención para evitar aglomeraciones y restringir el contacto físico, se ha tomado la decisión de aprovechar para poner los cadáveres en los túmulos funerarios, que son las cámaras frigoríficas donde se expone el féretro, detrás de un cristal, durante los velatorios.

Todos los féretros que están ahí tienen una fecha de cremación o inhumación asignada que se comunica a la familia, y ante la avalancha de cuerpos en Madrid se ha decidido de forma extraordinaria utilizar los túmulos como almacén de cadáveres, hasta un número de cuatro. Todo está regulado de forma que los cadáveres no queden amontonados.

Además, el cementerio de la Almudena dispone de un depósito refrigerado con 70 nichos acondicionados en cámaras frigoríficas que están siendo utilizadas por los servicios funerarios municipales para almacenar los cuerpos de los fallecidos por coronavirus.

Se mantienen los plazos

Esta organización ha permitido no alterar los plazos para la incineración o inhumación de cadáveres que, a pesar de la gran mortalidad en Madrid, sigue siendo de 48 horas. Para cremar los cadáveres, la funeraria municipal utiliza durantes las 24 horas del día sus instalaciones de la Almudena y el Cementerio Sur, donde disponen de siete hornos con capacidad para realizar hasta 70 incineraciones diarias.

Otro caso es el de las funerarias privadas, que están manteniendo un plazo de hasta diez días a pesar que muchas de ellas envían los cadáveres a otras partes de España. El aumento de fallecidos a causa de la pandemia del coronavirus ha provocado también que algunas funerarias aprovechen para imponer precios abusivos a los clientes con servicios, a veces, sobredimensionados.


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