Nacho Vidal le dedica una emotiva carta a su hija transexual, Violeta

El actor porno dio a conocer su caso a finales de 2016 y da su apoyo al colectivo LGBTI
Nacho Vidal en Sálvame Deluxe | Telecinco

 

Nacho Vidal confesó a finales de 2016 uno de sus secretos más inconfesables y no tiene nada que ver con ningún escándalo sexual ni con ninguna de sus películas X. Resulta que salió en 'Sálvame Deluxe' explicando que su hijo, ahora hija, era transexual con el objetivo de concienciar a la gente en España. «Es muy madura, tiene responsabilidades y una lucha que no debería existir para una niña», aseguró el actor y director. Desde entonces Vidal ha confesado en más de una ocasión que «es muy madura, tiene responsabilidades y una lucha que no debería existir para una niña». El catalán se dio cuenta de que algo no iba bien en su entonces hijo ya que notaba que crecía con una sensibilidad diferente a la de los niños de su entorno. 


Por este motivo y para demostrarle su apoyo incondicional la revista colombiana 'Soho' ha publicado una emotiva carta de Vidal a su hija Violeta cargada de sentimiento y comprensión:

 

«Querida hija, te escribo para que sepas, de mi puño y letra, lo que siento y lo que pienso sobre ti. Recuerdo perfectamente el día en el que naciste: estábamos en casa de mi gran amigo Miguel Bosé, pasando unos días con tu madre, y de repente quisiste salir. Eras ocho mesinas, por lo que resultaba bastante peligroso (al parecer, es mucho más delicado que nacer sietemesina).

 

Al nacer, te tuvimos en una incubadora, y mamá no paraba de llorar porque no podía tocarte. Al final, por fortuna, todo salió muy bien y creciste normal, como cualquier niña. O como cualquier niño, pues por aquel entonces todos pensamos que habíamos tenido un niño y te llamábamos Nacho, como yo. Con el tiempo nos dimos cuenta de que eras una persona muy fina, muy sensible; corrías diferente a los niños, hablabas diferente, te gustaban las cosas diferentes a las que hacían los niños. No te gustaban las pelotas, sino las muñecas; no te gustaban las zapatillas, sino los tacones; no te gustaban los pantalones, sino las faldas. Por aquel entonces, llegué a pensar que tenía un niño y que posiblemente sería homosexual, pero nunca se me cruzó por la cabeza que podías ser una niña.

 

Pasaron los años y, un día, tu mamá [la también actriz porno Franceska Jaimes] y tú visteis un documental en la televisión en el que salía una niña transexual. Cuando terminó, le dijiste a tu madre que eso era lo mismo que te pasaba a ti. Automáticamente, te dije que al otro día iríamos a comprar toda la ropa que quisieras, para cambiar tu armario de niño a niña. Con mucho miedo, claro, porque vivimos en una sociedad que no tolera, que no respeta ni empatiza; una sociedad que no entiende esta situación… y yo, con ese miedo a que te pudiera pasar algo, a que te hicieran daño, a que lo pudieras pasar mal.

 

Siempre van a hablar mal de ti, pero lo único que te tiene que importar es la gente que te quiere, la que te rodea. No puedes esperar que todo el mundo te acepte; tú tampoco aceptas a todo el mundo. Le guste a quien le guste, o no le guste a quien no le guste, existes. Has nacido. Eres. Y vas a ser siempre lo que eres: una niña. No vamos a luchar por absolutamente nada porque en la vida no hay que luchar, hay que ser feliz.

 

Con esto quiero decirte que siempre voy a estar a tu lado, que todos vamos a estar a tu lado, y que vamos a ser felices en esta situación que Dios nos ha dado, y que para mí es una bendición. Tenerte es una bendición».