Julia Janeiro, hija de Jesulín y María José Campanario, cruza el charco

De la misma forma que Andrea, la hija que el torero tuvo con Belén Esteban, Julia Janeiro también cursará estudios superiores en el extranjero

Julia Janeiro y sus padres, Jesulín de Ubrique y María José Campanario, en Jerez de la Frontera
Julia Janeiro, hija de Jesulín y María José Campanario, seguirá con sus estudios en Nueva York | La Coctelera

Julia Janeiro y su hermana Andrea, además de compartir padre, Jesulín de Ubrique, también siguen el mismo modelo de estudios. Julia, hija del torero y de María José Campanario, tiene 16 años y estudiará fuera de España, concretamente, en Nueva York.

Los padres de Julia, seguramente por alejarla del circo mediático, han decidido que continúe su educación en Estados Unidos. Solo faltan un par de años para que cumpla la mayoría de edad y, seguramente, que viva fuera de España es la mejor manera de protegerla de la prensa.Su hermana Andrea siguió el mismo camino pero no se fue tan lejos. Su destino actual es una prestigiosa universidad inglesa donde estudia comunicación. 

Varios medios ya adelantaron que Jesulín y María José Campanario viajaron a Nueva York para acompañar a su hija en sus primeros días en la ciudad de los rascacielos. 'Cazamariposas' ha mostrado unas imágenes de la pareja paseando por la gran manzana donde Julia estudiará hasta los 18 años, primero en un 'High School', equivalente al bachillerato español, para pasar después a los estudios superiores. 

Imágenes de 'Sálvame' con Julia Janeiro y sus padres, María José Campanario y Jesulín de Ubrique, en Nueva York
Los padres de Julia pretenden así que la joven pueda evitar las persecuciones de la prensa, como ya hizo Andrea Janeiro al irse a vivir a Reino Unido | Telecinco

Jesulín cambia de criterio según una hija u otra

A Belén Esteban no le debe sentar muy bien el diferente trato que el Jesús da a sus hijas. El torero a parte de no mostrarse predispuesto a viajar con su hija Andrea cuando se fue a Inglaterra, se mostraba en contra a que hiciera sus estudios fuera de España. 

Belén se queja de este cambio de actitud y se asombra de la opinión pasada del torero cuando afirmaba que en España hay muy buenos centros como para tener que irse fuera. Vamos, que se tomó el deseo de Andrea de estudiar en el extranjero como un antojo de jovencita. 

Ahora parecen que las circunstancias han cambiado y el matrimonio no duda en hacer cualquier esfuerzo económico para que su hija mayor cruce el charco y se forme fuera de España lejos de las polémicas que rodean a su familia.


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