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Manu Tenorio ha permanecido ingresado una semana en el hospital

El cantante no ha podido evitar las lágrimas al regresar a casa tras sufrir celulitis
Manu Tenorio sonriente
Manu Tenorio ha estado ingresado en el hospital | Instagram

El cantante sevillano Manu Tenorio se encuentra siendo noticia y, lamentablemente, no es por su trabajo sino porque ha tenido un problema de salud. Problema que le ha llevado a permanecer ingresado una semana en el Hospital de Sanchinarro y que le ha hecho revivir los duros momentos que pasó hace algo más de un año cuando sufrió graves quemaduras por un cortocircuito que tuvo lugar en su casa.

Ahora lo que ha sucedido es que tenía un fuerte dolor en un tobillo que le llevó a Urgencias y allí se estableció la necesidad de ingresarlo debido a que sufría lo que se conoce como celulitis, una infección cutánea que trae consigo mucho dolor. De esta manera, ha pasado una semana en el hospital, viéndose en la necesidad de suspender un viaje familiar a Suiza. Sin embargo, ahora ya está en casa recuperándose.

Precisamente el llegar a su hogar, el poder volver hacer su vida de manera habitual y, sobre todo, el poder compartir juegos con su hijo y confidencias con su mujer (Silvia Salas) le han hecho llorar y también sincerarse con sus fans.

En concreto, Manu ha usado las redes sociales para contar a sus seguidores todo lo que ha sufrido estos últimos días así como sus lágrimas e incluso lo que valora la vida que tiene:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Por fin estoy otra vez en casa después de una semana ingresado en el hospital. El caso es que teníamos planeado un viaje muy chulo a Suiza para conocer a papá Noel. Pero el día anterior sentí un extraño dolor en el tobillo, y por si acaso fui a urgencias. Automáticamente me ingresaron, tenía una cosa muy rara que se llama celulitis ( no, es la celulitis de la que estamos acostumbrados a escuchar, es otra cosa más rara y menos común) no no una torcedura ni nada de eso eso era algo bastante más complicado.Y otra vez pinchazos, análisis, antibióticos, intravenosos, tacs, otra vez no me podía mover, otra vez apenas podía casi ni andar, hasta me costaba trabajo ducharme yo solo y mantenerme en pie... Pero en fin total como yo soy “fuerte“ pues no pasa na, palante. Esta tarde al llegar a mi casa, he visto el árbol, hemos estado jugando mi niño y yo, nos hemos hartado de querernos el y yo, ha cenado, hemos compartido nuestro cuento (momento de paz maxima)Y yo automáticamente me he metido en la cama. Y automáticamente oye, por qué no decirlo? Por que no compartirlo? Me hartado de llorar por unos diez minuto.Es solo que me han venido las sombras de lo mal que lo pasé hace ya un año y pico y me lo trague como un “valiente” , he pensado en la gente que pasa las fiestas ingresada en los hospitales, me he acordado de la gente paseando con los goteros andando como puede, del de eco de la gente rota por el dolor en un pasillo del hospital he pensado en “ joder que ya estoy en mi casa por fin” después de una semana..Y bueno, no sé si he llorado por lo mal que lo pasado, y también por la conciencia de la suerte que a veces tenemos la mayoría de nosotros y no nos damos cuenta, porque nos acostumbramos. Pero pensemos en esa gente al menos para hacernos un favor. Y bueno aquí estoy dándole las gracias a la vida.. Y esperando a mi chica, porque tenerla a ella lejos me duele muchísimo más que 7 veces lo que he pasado...Infinitamente mas. Yo realmente soy cuando somos los tres (o mínimo dos) Y obviamente no voy a terminar esta parrafada que me acabo de descargar, sin darle infinitamente las gracias al trato al cariño y a los cuidados del equipo medido del hospital de Sanchinarro.

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Por fin estoy otra vez en casa después de una semana ingresado en el hospital. El caso es que teníamos planeado un viaje muy chulo a Suiza para conocer a Papá Noel, pero el día anterior sentí un extraño dolor en el tobillo y, por si acaso, fui a Urgencias.

Automáticamente me ingresaron, tenía una cosa muy rara llamada celulitis (no es la celulitis de la que estamos acostumbrados a escuchar, es otra casa más rara y menos común), no una torcedura ni nada de eso, era algo bastante más complicado. Y otra vez pinchazos, análisis, antibióticos, intravenosos, tacs, otra vez no me podía mover, otra vez apenas podía casi ni andar, hasta me costaba trabajo ducharme yo solo y mantenerme en pie...

Pero, en fin, total como yo soy “fuerte” pues no pasa na, palante. Esta tarde al llegar a mi casa, he visto el árbol, hemos estado jugando mi niño y yo, nos hemos hartado de querernos él y yo, ha cenado, hemos compartido nuestro cuento (momento de paz máxima) y yo automáticamente me he metido en la cama. Y automáticamente oye, ¿por qué no decirlo?, me he hartado de llorar por unos diez minutos.

Es solo que me han venido las sombras de lo mal que lo pasé hace ya un año y pico y me lo tragué como un “valiente”. He pensado en la gente que pasa las fiestas ingresada en los hospitales, me he acordado de la gente paseando con los goteros andando como puede, del eco de la gente rota por el dolor en un pasillo de hospital, he pensado 'joder que ya estoy en mi casa por fin' después de una semana.

Y bueno, no sé si he llorado por lo mal que lo he pasado y también por la conciencia de la suerte que, a veces, tenemos la mayoría de nosotros y no nos damos cuenta porque nos acostumbramos. Pero pensemos en esa gente al menos para hacernos un favor. Y bueno, aquí estoy dándole las gracias a la vida. Y esperando a mi chica, porque tenerla a ella lejos me duele muchísimo más que 7 veces lo que he pasado...Infinitamente más. Yo realmente soy cuando somos los tres (o mínimo dos).

Y obviamente no voy a terminar esta parrafada que me acabo de descargar sin darle infinitamente las gracias al trato, al cariño y a los cuidados del equipo médico del Hospital de Sanchinarro.

Como no podía ser de otra manera, Manu Tenorio ha recibido muchos mensajes de ánimo por parte de sus seguidores, pero también de compañeros y amigos como Marta López, Hugo Salazar o Chenoa, quien le ha escrito: «Me alegro que estés mejor».



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