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Julián Muñoz disfruta de unas vacaciones de lujo en muy buena compañía

El exalcalde de Marbella ha pasado sus vacaciones en compañía de una mujer, después de evitar ingresar en prisión por su «delicado estado de salud»
Julián Muñoz en los juzgados. | Gtres
 

Julián Muñoz, exalcalde de Marbella de 69 años, pudo disfrutar de una semana completamente relajante en las playas del Mediterráneo, nadando en sus aguas, tomando el sol y disfrutando de una buena bebida refrescante en los chiringuitos.

 

Durante la primera semana de agosto, Muñoz disfrutó de unas pequeñas vacaciones de lujo en Castelldefels, Barcelona. El exalcalde se lo pasó muy bien en la costa catalana acompañado de una mujer «muy guapa y una adolescente», como ha explicado Pilar Eyre.

 

Según cuenta la periodista, Julián Muñoz fue hasta la playa en un coche de alta gamma de la marca BMW. Una vez ahí se dirigió hasta el chiringuito ‘Iguana’ y, para sobrellevar el tremendo calor, pidió un refresco. Además, también pasó el tiempo paseando por la orilla y nadó en las aguas del mar Mediterráneo con gran soltura.

 

Julián evita de nuevo la cárcel

El pasado mes de julio, el exnovio de Isabel Pantoja fue condenado nuevamente a prisión por el Tribunal Supremo. Esta vez a 1 año, 1 mes y 15 días por delitos de fraude y prevaricación urbanística. Pero Muñoz llegó a un acuerdo con la Fiscalía debido a su estado de salud tan agravado.

 

Y es que Julián Muñoz ha entrado y salido del Centro de Inserción Social (CIS) en varias ocasionas a lo largo de estos últimos meses por su delicado estado de salud. Precisamente por su enfermedad, toma medicamentos y está en tratamiento, pero nada de esto le ha impedido disfrutar de unas vacaciones de lujo en la playa.

 

Pillado de fiesta a las 5 de la mañana

Esta no es la primera vez que el exalcalde muestra una gran vitalidad. El pasado mes de enero se le pudo ver en plena forma y muy bien acompañado, bailando en una fiesta a las tantas de la madrugada.

 

En lugar de estar en su casa padeciendo la terrible enfermedad incurable que alegó que tenía, la que le conllevaba un «pronóstico de vida corto», por lo cual suplicó al juez «no dejéis que me muera en la cárcel». A raíz de este hecho, al siguiente día fue citado rápidamente en el CIS de Algeciras para volver a ingresar.