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La pesca puede verse en riesgo si no consumimos productos marítimos de manera responsable

Es necesario un control para mantener el trabajo de pescador para las futuras generaciones
Barco pesquero volviendo a las costas españolas | Hernán Piñera (Flickr)

 

Nuestro país es el cuarto productor de pescado en Europa, y el primero en gasto hacía este producto. Pero si no se consume con cuidado, corre el riesgo de llevarse a cabo una mala práctica a la hora de obtenerlo, por parte de las empresas, y de consumirlo, por parte de los clientes.

De hecho, la situación que rodea al pescado puede ser crítica, pues el consumo de pescado se ha duplicado en comparación a los años sesenta.

 

La pesca corre un serio riesgo

A pesar de tener una larga tradición pesquera, debemos tener cuidado si no queremos malbaratar un recurso tan preciado. Sabemos que el 30% de las poblaciones pesqueras a nivel mundial están en sobreexplotación, y en el Mediterráneo ese porcentaje asciende hasta el 90%.

Según MSC, organización cuya causa es velar por la salud de los mares y océanos, una de las grandes soluciones es garantizar la sostenibilidad del pescado que adquirimos y consumimos. Creen que es necesario que el consumidor sepa el proceso que se ha llevado a cabo, desde el inicio, la pesca, hasta el final, el consumo.

Laura Rodríguez, directora de la organización en la Península Ibérica (España y Portugal), sostuvo, en referencia a MSC, que «nuestra misión es que los recursos marinos se mantengan para generaciones futuras». Estas palabras fueron dichas en el evento sobre pesca sostenible, celebrado la pasada semana en Madrid.

 

La MSC quiere garantizar el consumo responsable de pescado

Para intentar llevar un control sobre este producto tan explotado en los mares que nos rodean, MSC usa el ‘sello azul’. Este sello certifica que ese producto ha pasado con éxito todo el proceso. La organización no se preocupa solo por el producto, sino por el consumidor ya que se trata de la alimentación, con lo que se debe asegurar que al posible cliente no le afecte ningún tipo de malestar por haber ingerido el producto.

Debemos mirar si el producto tiene el sello azul en el etiquetado o envoltorio | MSC

 

Aun así, existe un dato alarmante proporcionado por MSC. Señalan que la mitad de las especies que aparecen en las cartas de los restaurantes españoles no se corresponden con lo que indican los menús.

Alejando Arguimbau, director del departamento de compras del grupo Iberostar, sostiene que las empresas también tienen un porcentaje de culpa de esta situación, pues han hecho la vista gorda muchas veces. «No conocía lo que se pescaba, se centraba únicamente en la procedencia».

El grupo es la primera cadena hotelera en sumarse a la iniciativa de MSC de implantar un sello que garantice la calidad del producto. «El comensal quiere un producto de calidad, pero también quiere una garantía», sostenía en el evento celebrado en Madrid la semana pasada.

 

Que no nos cueste preguntar sobre la procedencia y la forma de pesca. | España Diario

 

También asistió Miren Garmendia, gerente de la Federación de Cofradías de Guipúzcoa. Según Garmendia, gran parte de su pescado, como el bonito, la sardina o la anchoa ya se encuentran certificados con el sello azul. Además, defendía que la razón de ser del sello es tan importante para el consumidor, como para la sostenibilidad de hacer una pesca saludable y que no se ponga en peligro el medioambiente y, seguidamente, el producto.

 

Las empresas también deben adquirirlo de forma responsable

Una de las empresas que lidera, en estos momentos, una pesca sostenible y garantiza la calidad de sus productos es Lidl. En países como en Alemania y Holanda, certifica el 100% de su producto marítimo con el sello azul. Uno de sus objetivos es alcanzar el 50% en España en 2019.

Pero, ¿qué puede hacer el consumidor para ayudar a esa sostenibilidad? Por lo pronto, a pesar de lo que marque el precio del producto, fijarnos si lleva el sello azul. Si un producto lleva el sello en el etiquetado, sabemos que estamos adquiriendo un producto que ha sido pescado, manipulado y preparado de manera sostenible y no perjudicial para el medioambiente.