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Los mejores sitios de España para recoger setas este otoño

Un verano con tormentas frecuentes y muy bien repartidas en el este y centro del país sugieren una gran temporada de hongos comestibles en muchos macizos montañosos
La campaña de otoño de setas está abierta | @comunicaAdviser

 

Identificamos las mejores zonas para coger setas en España con una magnífica noticia: el suelo húmedo por la lluvia que ha caído y las temperaturas calorosas harán disfrutar al fanático de las setas de buenas fructificaciones, este inicio de otoño.

 

Ha empezado una temporada completamente diferente a la del año pasado, cuando la sequía de muchos bosques de la península y las heladas primerizas sentenciaron una campaña floja y efímera. Este otoño se esperan fines de semana con tráfico denso de recolectores de setas, en las carreteras de las montañas del sistema Ibérico y en los Pirineos.

 

Primero fueron las setas termófilas, las que agradecen más el calor, que se activaron con las primeras tormentas y las temperaturas veraniegas. A continuación, empezaron a cumplirse ciclos para los Boletus edulis, altamente preciado y, por último, al continuar las lluvias aparecieron los primeros níscalos que asoman ya con fuerza.

 

Los espacios más fructíferos de boletus y níscalos de España

Las sierras de Teruel y Cuenca son las áreas más agradecidas para encontrar una buena variedad y cantidad de setas de calidad. En sus encinares y robledales ácidos, a cotas entre los 1000 y 1200 metros, gozaron a finales de agosto de grandes fructificaciones de Boletus aereus y Amanitas caesareas, y en breve los níscalos ocuparan su sitio en los bosques mixtos de robles o encinas con pinos en estas cotas.

 

La Sierra de Gúdar es uno de los epicentros de los buscadores de níscalos, miles de aficionados de Valencia, Alicante y Castilla acuden a la llamada de los 'rebollones'. Al norte, las zonas de Gúdar y Cedrillas recibieron pocas lluvias en los primeros días de agosto, pero con las lluvias de la última quincena, se van a poner muy interesantes. Localizados hacía Nogueruelas y Linares de Mora, es donde están teniendo una de las mejores temporadas que se recuerdan: níscalos de una grandísima calidad y prácticamente sin gusanos.

 

El auténtico e indiscutible monarca de la Sierra de Albarracín es el Boletus edulis o “porro” como se le llama allí, una de las especies más deliciosas gastronómicamente hablando. Las zonas de Bronchales, Orihuela del Tremedal y Noguera gozan del boletus en sus bosques de pino rojo. A principios de mes empezaron a aparecer con timidez, pero la sucesión de tormentas ha provocado una gran temporada. Es preciso sacarse el permiso de recolección de hongos en la Comarca de Albarracín.

Las setas de los bosques de Albarracín, entre Cuenca y Teruel, son muy apreciadas | Archivo

 

El pueblo de Mosqueruela es otro punto habitual de Teruel para coger rebollones. Su especial orografía facilita la proliferación de tormentas de verano y pocos son los años atípicos donde no se forman con fuerza. Este año no es menos y es fácil coger bastantes níscalos en sus bosques.

 

Recomendamos también el Valle de la Fuenfría, en Guadarrama, es la despensa micológica de Madrid; los bosques mixtos de pino rojo y robles de los montes de Urbión y de Oca, entre Soria y Logroño; el parque natural de las Sierras de Segura y Cazorla, en el sureste peninsular, es el mayor espacio protegido de España y un lugar fenomenal para encontrar trufas y una buena variedad de hongos.

 

Y no podemos olvidar las famosas ferias de níscalos o rovellons procedentes de los bosques de la comarca del Berguedà, en Barcelona, de donde ya salen cestas llenas de esta deliciosa seta.

 

Algunos consejos para el buen cazador de setas

Cesta con níscalos en algún punto del este peninsular | Archivo

Las fructificaciones de setas van por tongadas y es necesario cumplir algunas reglas para que los siguientes 'recolectores' encuentren la misma variedad. No abuseis de las áreas más ricas de hongos, no escarbar el monte con rastrillos, porque se perderan las esporas y perjudicará la reproducción de estos. La micología está perdiendo riqueza a causa de la búsqueda masificada durante la campaña de otoño.

 

Conocer el territorio que explorarás es importante

Es necesario extremar el cuidado al practicar esta afición y hacerlo siempre acompañados por un experto de la zona, para no perderse. La red de sociedades micológicas nacionales cumple una gran labor divulgativa. Y evite ingestas accidentales por confusión entre especies. 

 

Existen variedades de setas muy deliciosas y otras tóxicas

Los maestros micólogos recuerdan que todas las setas son comestibles, pero algunas una sola vez. Si existe duda al identificar un ejemplar, es mejor descartarlo. Algunos micólogos señalan que algunas veces hay que salir al campo para encontrar e identificar setas, sin cogerlas. Y en todos los casos, debería de ser de sentido común respetar la flora y la fauna.

 

Debemos ser respetuosos con el entorno natural y tomar cantidades razonables

La recogida de setas debería plantearse sostenible: no rastrillar la tierra; cortar la seta por el pie, para no dañar el micelio que es el cuerpo del hongo y sin él no salen sus frutos, las setas; limpiarlas en el monte para que las esporas caigan en la tierra, y almacenarlas en una cesta de mimbre. En muchas comunidades autónomas, lo máximo que se permite recoger para el consumo privado, sin finalidad comercial, oscila entre dos y cinco kilos por persona y día.