Los niños de Macastre, asesinados cuatro años antes que las niñas de Alcàsser

Ambos crímenes tienen extrañas similitudes y ocurrieron a solo 34 kilómetros de distancia uno del otro
Francisco, Rosario y María Pilar desaparecieron el 15 de enero de 1989 en Macastre | Cedida

 

El caso de las niñas de Alcàsser ha vuelto a ser noticia a raíz de la serie documental que ha realizado Netflix. Miriam, Toñi y Desirée desaparecieron en noviembre de 1992 cuando iban hacia una discoteca de Picassent, Valencia. Sus cuerpos fueron encontrados 75 días después, una de ellas tenía una mano amputada, en una fosa donde recientemente han encontrado varios huesos que podrían pertenecer a las chicas.

Dos asesinatos múltiples en cuatro años

Este macabro suceso ensombreció otro caso de asesinato múltiple ocurrido casi cuatro años antes a solo 34 kilómetros de distancia, en Macastre, y todavía sigue sin resolverse. El 15 de enero de 1989 desaparecieron tres adolescentes de quince años, Francisco, Rosario y María Pilar. Los jóvenes habían decidido ir de excursión al paraje montañoso de Catadau y fueron vistos por última vez en un bar donde compraron unos bocadillos y bebidas.

A partir de aquí ya empiezan a existir ciertas similitudes entre ambos casos: tres adolescentes desaparecidos en dos localidades bastante cercanas. Además, el bar en el que esttuvieron los niños de Macastre es el mismo donde los asesinos de las niñas de Alcàsser fueron vistos comprando tres bocadillos la noche en la que las secuestraron.

Rosario, María Pilar y Franciso

En el caso de los niños de Macastre, la primera en ser encontrada fue Rosario, cuatro días después de desaparecer, un pastor descubrió en su caseta que la chica estaba tumbada en la cama, con el pantalón desabrochado, pero sin signos de violencia. Creyó que estaba dormida, pero hacía horas que había perdido la vida.

El 27 de ese mismo mes, un pie fue encontrado junto a un cubo de basura, sin embargo, hasta el 24 de mayo no se supo que pertenecía a María Pilar, momento en el que cuatro niñas encontraron su cuerpo mutilado con una sierra mecánica, al que también le faltaba una mano, en un canal de Turís.

El cuerpo de Francisco no apareció hasta el 6 de abril en avanzado estado de descomposición, entre la maleza y envuelto en un plástico grueso. Hasta ese momento nadie se había percatado de su presencia, pero se encontraba a menos de 500 metros de la caseta donde habían hallado a Rosario.

Desirée, Miriam y Antonia desaparecieron cuatro años más tarde en Alcàsser, a solo 34 km de distancia | Cedida

 

Macabras coincidencias entre ambos casos

Otra extraña coincidencia es la fecha en la que se encontró el pie mutilado, pues cuatro años más tarde, el 27 de enero, fueron encontrados los cuerpos de las niñas de Alcàsser, pero lo más macabro es que la calle en la que se halló el pie es la calle Alcàsser de Valencia.

A pesar de las investigaciones, solo determinaron que María Pilar había muerto de forma violenta, mientras que sobre Francisco y Rosario solo especularon con que podrían haberles obligado a tomar drogas. Sin embargo, todo apunta a que los tres adolescentes pasaron la noche en la caseta, en lugar de en una tienda de campaña como habían previsto, debido al frío y que no estuvieron solos.

La Policía tuvo en su punto de mira dos sospechosos, pero no encontraron pruebas contra ellos. El primero fue un vecino de Macastre, pues otros vecinos dijeron que había estado con los adolescentes esa noche; y el segundo fue un traficante de drogas, conocido como ‘Wichita’, a quien denunciaron en una llamada anónima.

Treinta años después, el caso de los niños de Macastre sigue sin resolverse y parece haber quedado en el olvido tras suceder el crimen de las niñas de Alcàsser, a pesar de las similitudes y haber ocurrido a tan solo 34 kilómetros de distancia.

 

Comentarios