Marcos, el enfermero que abusó de una paciente con alzheimer durante años en Valencia

Algunos trabajadores y residentes sospecharon de los abusos que el hombre presuntamente cometió durante mucho tiempo a una mujer de 59 años
Marcos habría abusado durante años de una de sus pacientes en una residencia de personas mayores | Cedida

 

Un caso de abusos continuados a una mujer de 59 años con alzheimer ha trastocado al municipio de Llíra, a 30 kilómetros de Valencia. En la residencia para mayores DomusVi Jardines de Llíria trabajaba Marcos C., de 49 años, un auxiliar de enfermería que ayudaba a diario una mujer de 59 años que, todo y ser joven, sufría un alzheimer cada vez más grave. Se creía que la ayudaba de manera casi desinteresada hasta que el pasado viernes 4 de octubre, Marcos fue detenido por presuntamente llevar abusando de ella desde hacía tres años. Por ello, el detenido se halla ahora en el centro penitenciario de Picassent en prisión provisional, comunicada y sin fianza.

Después de ser detenido por la Policía Judicial de la Guardia Civil de Llíria, Marcos confesó a las autoridades las relaciones sexuales, pero aseguró que eran consentidas ya que mantenían una relación sentimental. En cambio, los trabajadores del centro y otras personas que conocían a la víctima aseguran que no pude ser posible debido al estado de esta última. Una de las trabajadoras de la residencia aseguró a 'El Español' que «es el peor alzheimer que he visto en mi trayectoria», ya que la víctima no es capaz de responder ni a una orden facial.

Una persona «manipuladora»

Marcos es un hombre de origen peruano que se instaló en Valencia hace años, después de dejar en su país natal a su exmujer y su hija. Una vez llegado a España, empezó a trabajar en otra residencia de la zona que cerró en 2014, año en que empezó a ejercer de auxiliar de enfermería en la DomusVi. Una de sus compañeras destacaba que «de primeras es un chico muy agradable, pero, luego, cuando le conoces ves que le gusta mandar, parece que intenta manipular a la gente y siempre consigue darle la vuelta a las cosas en función de su interés».

Además, Marcos era una persona sociable dentro de la residencia, incluso llegó a mantener relaciones sentimentales con hasta dos compañeras de trabajo. De hecho, los investigadores estiman que cuando empezaron los abusos sexuales a la víctima, él ya viva con una de ellas, aunque su relación se acabó hace un par de años. Desde su lugar de trabajo también comentan que no solía ser conflictivo, pero se había presentado en un par de ocasiones bebido al trabajo.

 

Algunos compañeros y residentes de Jardines de Llíria ya intuían que algo podría estar pasando | Cedida

 

La víctima tiene una dependencia casi total

Compañeras de trabajo de Marcos explicaron que la víctima tiene un alto nivel de dependencia y que hacía un tiempo que la familia decidió «dejarla aquí de manera permanente». «En los últimos años veíamos que cada vez perdía más peso y tenía episodios de ansiedad. Se enfadaba, se ponía a llorar... Ahora, lo pensó y me pregunto si toda esa ansiedad podía venir de él», reflexionaba una trabajadora de la residencia.

Marcos solía cuidarse de ella en la residencia, ya que no podía estar sola en ningún momento. Una compañera asegura que pensaba que «él estaba volcado en su trabajo porque se ofrecía siempre a cambiarla. Además decía siempre que 'qué pena me da ella con lo joven que es'».

Pero todo y los esfuerzos de Marcos para ocultar los abusos, hacía años que se rumoreaba al respecto. En 2016, una compañera de habitación de la víctima, la cual sufre parálisis cerebral pero ningún problema cognitivo, explicó haber oído gemidos mientras Marcos limpiaba a la víctima en el baño. Después de algún caso similar que hizo sospechar, una de las auxiliares de la residencia decidió poner una denuncia que después de unas semanas de investigación ha acabado con la detención de Marcos por abusos sexuales.