Condenan a un hombre por abusar de su ahijada de 5 años y contagiarle el papiloma en Alicante

La menor sufrió dos abusos por parte del encarcelado
Infectó a la menor con una enfermedad de transmisión sexual | España Diario

Un hombre ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Alicante por haber violado a su ahijada, de 5 años, hija de la pareja sentimental de su hermano. Además, el hombre contagió una infección de carácter sexual —el papiloma— y, según se ha publicado en la sentencia, se indica que el condenado tenía un antecedente penal cancelado por otro caso de similares circunstancias en diciembre de 2010.

Se pidió, por parte de la acusación particular como de la Fiscalía, la condena a 12 años de prisión por un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años. Finalmente ha sido condenado a 10 años de prisión y a pagar una indemnización a la víctima de 20.000 euros. Tampoco se le permite acercarse durante los próximos 13 años a la menor, a su domicilio o centro escolar, como tampoco a poderse poner en contacto con ella.

Los hechos ocurrieron en 2016

Se ha tenido en cuenta como agravante la relación de parentesco entre la víctima y el condenado para llevar a cabo el dictamen. Los hechos tuvieron lugar en el año 2016, en la localidad de Medio Vinalopó (Alicante) y se conoce que la menor sufrió abusos en dos ocasiones por el procesado.

Según ha probado la sentencia, el hombre, de 33 años cuando ocurrieron los hechos, cuidaba de la menor y de otros dos menores y, aprovechando la ausencia de los padres, «con ánimo lascivo y libidinoso, en alguna ocasión, la penetró bajándole las braguitas y diciéndole ‘vamos a jugar a papás y a mamás’».

La sentencia indica que el primero de los abusos que sufrió la menor fue en casa de la madre del procesado, el segundo fue en casa de la madre de la menor. El hombre cerraba las puertas de las habitaciones en las que llevaba a cabo los abusos y pocos días después, según ha recogido el informe médico y pericial, la menor presentaba «condiloma acuminado (verrugas de carácter vaginal) causadas por el contagio».

El condenado se acogió a su derecho a no declarar, aunque previamente había negado los hechos. A pesar de ello, tomaron por válido el testimonio de la niña tras ser analizadas por psicólogas, cuyo análisis descarta la invención. Añadió que el hombre le dijo que no contara lo ocurrido a nadie o «no le daría chucherías».