Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@espana-diario.es

Amputan la pierna de un bebé por un error al darle medicina caducada en Castellón

El Defensor del Paciente ha solicitado una investigación a la Fiscalía Superior
Los médicos admitieron haber cometido errores | España Diario

 

María Teresa Gisbert, Fiscal Superior de Valencia, ha recibido una solicitud por parte del Defensor del Paciente, en el que se les pide que se realice una investigación sobre el caso de un bebé al que se le ha amputado una pierna hasta la rodilla y se le ha administrado medicina caducada desde hacía un mes en el Hospital General de Castellón.

En el escrito, se pide que la Fiscalía realice «encarecidamente» una investigación para que se puedan «depurar las responsabilidades penales a que hubiera lugar en este penoso caso con el resultado de un bebé con una pierna amputada y más de un 80% de discapacidad». La actuación del personal médico es considerada por parte del Defensor del Paciente como un error de bulto, con lo que pide que se investigue a fondo.

Apoya su argumento jurídico en el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el cual «obliga a los que por su cargo, profesión u oficio  tuvieren noticia de algún delito público a denunciarlo inmediatamente al Juez o al Fiscal». Además, adjunta un documento en el que los padres relatan las situaciones vividas en el centro hospitalario.

La investigación del caso

Según han explicado en la carta, a las 23 semanas de gestación la madre del menor empezó a sentir complicaciones en el embarazo. Perdía líquido amniótico e ingresó en el Hospital General de Castellón. Poco después, a la semana 24, la pediatra jefe de la UCI de neonatos comunicó a los padres que «si al bebé lo tenemos que sacar ahora mismo el hospital no haría nada para luchar por su vida puesto que sería demasiado prematuro».

Los padres aseguran haber visto a los sanitarios no desinfecatrse las manos y dar medicamentos caducados a su hijo | España Diario

 

El contenido de la carta continua diciendo que en la semana 25 de gestación, la madre tuvo que ingresar de urgencias por haber perdido el líquido amniótico, por lo que se le tuvo que practicar una cesárea. Así, el bebé nació con un peso de 880 gramos, lo que es peligroso para su vida. Aun con todo, los médicos dijeron que «era prematuro pero nació bien».

Tras prácticamente un mes dentro de la incubadora «empezó a ponerse mal y nos hicieron salir a toda prisa, estuvieron dos días pinchándole en las femorales buscando una vía central. Cuando decidieron dejarnos entrar vimos que mi hijo tenía la pierna como con hematomas», cuentan los padres en la carta.

Tras preguntar por el estado de su hijo, y sobre todo de su pierna, la pediatra jefe dijo que «nos hemos equivocado», que «lo hicieron mal». Tras las malas praxis sobre el bebé, la pierna empezó a ponerse en tonos morados, por lo que a los pocos días el cirujano vascular visitaba al bebé.

«Primero nos dijeron que quizás solo le amputarían la punta de los dedos, después ya nos confirmaron que la amputación sería 10 centímetros por debajo de la rodilla, como bien nos dijeron se equivocaron, buscando una arteria perforaron una vena y esta se cerró cortando el riego sanguíneo a la pierna derecha», explican los padres.

Si no fuera suficiente con ello, los padres aseguran haber visto al personal médico haber practicado curas y tratamientos con su hijo sin utilizar las medidas sanitarias protocolarias, pues vieron a enfermeros manipulando a su hijo sin desinfectarse las manos, o le administraron «ventolín caducado».

Para terminar, dicen que «muchos médicos y enfermeras merecen nuestro respeto por el trato recibido hacia mi hijo y hacia nosotros y una minoría merecen nuestro rechazo absoluto por la falta de humanidad, sinceridad y falta de respeto hacia nosotros».