Sara, la joven asesinada en Barcelona por querer evitar que le robaran el móvil

El pueblo tarraconense de El Vendrell, de donde era originaria, está sobrecogida por la triste noticia
Imagen la joven Sara B. publicada en las redes sociales | Facebook

 

Sara Ben Omar era una chica de 26 años que tuvo la mala suerte de cruzarse en su camino con dos sujetos que no dudaron en utilizar la violencia para cometer un simple hurto. Esta joven se encontraba de fiesta en un local nocturno de Barcelona la madrugada de ese miércoles cuando fue apuñalada por dos hombres que previamente le habían sustraído su teléfono móvil. 

Ella y su familia eran un claro ejemplo de lo que se puede definir como una familia catalano-magrebí «trabajadora y perfectamente integrada», según explicaban sus vecinos a 'Crónica Global'.  Des de pequeña, la recuerdan jugando por las calles de El Vendrell, de donde era originaria. En la actualidad, trabajaba en el sector privado tras haber sido canguro o haber estado empleada en un bingo. 

Consternación en El Vendrell

Su familia era una más del barrio de El Tancat de esta población tarraconense de unos 37.000 habitantes. Es por eso que la noticia ha supuesto un duro varapalo para este núcleo de trabajadores que lloran y condenan la trágica muerte de una de sus vecinas. En ningún momento sus orígenes han supuesto un problema en una población donde cabe recordar que el partido xenófobo Plataforma per Catalunya llegó a obtener cinco concejales.

La indignación es ostensible entre sus allegados, como un primo suyo que compartía en las redes: «Espero que los encuentren y los maten», y añadía que «Le quedaba una vida por delante y la han matado, mal nacidos». El ayuntamiento, encabezado por su alcalde socialista Kennet Martínez, ha lamentado la noticia y convocada a los vendrellenses a guardar un minuto de silencio, este jueves por la tarde, por la «risueña» Sara.  

Un brutal crimen por un simple hurto

La muerte de la joven tuvo lugar en un acto sin sentido en la conocida coctelería Smar del Puerto Olímpico de la capital catalana. Sara y los autores de su apuñalamiento se encontraban en una zona de tragaperras del local. Fuentes policiales, confirman que estos dos individuos, enojados al perder dinero, se dispusieron a sustraer cualquier objeto que tuvieran a su alcance. 

Casualmente, lo primera que encontraron fue el móvil de Sara. Pudo ver como se producía el robo y les recriminó la acción. Además, dio aviso a unos de los controladores de acceso del local. Tras una breve discusión, la reacción de unos de los dos hombres fue sacar un arma blanca y apuñalar primero a Sara y después al trabajador. Ambos fueron llevados por una ambulancia del Sistema de Emergencia Médicas (SEM) al hospital Parc de Salut Mar. Ella murió nada más llegar al no superar una parada cardiorrespiratoria, él continúa ingresado en estado grave.   

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